10.2.10

Meryl Streep en El Ateneo de Caracas





Encontré en mi archivo este programa de mano que distribuyó el Ateneo de Caracas durante el ciclo "Meryl Streep: Las Metamorfosis de una Actriz" (Agosto 20 a Septiembre 16 de 1989).

Celebrada hace 20 años, la muestra de la Sala y Ensayo Margot Benacerraf incluyó las siguientes películas:
El Francotirador - The Deer Hunter (1978)
Manhattan - Manhattan (1979)
Kramer Vs. Kramer - Kramer vs. Kramer (1979)
La Decisión de Sofía - Sophie's Choice (1982)
En la Quietud de la Noche - Still of the Night (1982)
Reacción en Cadena - Silkwood (1983)
Amor a Primera Vista - Falling in Love (1984)
África Mía - Out of Africa (1985)
Plenty o Una Mujer Rebelde - Plenty (1985)
La Amante del Teniente Francés - The French Lieutenant's Woman (1981)
El Difícil Arte de Amar - Heartburn (1986)
Tallo de Hierro - Ironweed (1987)
Un Grito en la Oscuridad - Evil Angels (1988)

1.2.10

On Golden Pond





Indicada en mi libro The Motion Picture Prescription (Gary Solomon) estaba y la he tomado en una sola dosis. Es un poema -no, viene en forma de película- llamada On Golden Pond y es del año 1981.


Intensa. Intensamente hermosa. En temas, en poesía, intensa en actuaciones, intensa en recuerdos, silencios y sonidos interiores, en resonancias.

El Dr. Solomon la recomienda para las personas que deseen explorar temas como viejos conflictos con los padres, dificultades para comunicarse y abrirse ante un ser muy querido e
importante, a plena conciencia del paso del tiempo... Entre otros "temas de sanación" sugeridos por este amable doctor de películas.


On Golden Pond es conmovedora y es un espejo de la vida, entre otras cosas, porque nos pone a ser testigos de ese misterioso, complejo, noble músculo que entre dos se forma cuando se ha compartido toda una vida juntos. Ver a Henry Fonda y Katharine Hepburn acoplados prácticamente a la perfección como personajes y como artistas, te llena el alma de espectador de orgullo por la vida y por el cine.

No siendo conocedora de las epocas doradas de estos grandes actores, tan sólo pude recordar en la mirada de Henry Fonda anciano la intensidad que le vi hace un par de años en
mi DVD de Las Uvas de la Ira (The Grapes of Wrath, de 1940). Y no pude sino admirar, con un espontáneo y súbito afecto, a una fuerte, serena, alegre anciana Hepburn, arrancando su bote de motor fuera de borda, así no más ...

Cuánto cine me espera allá por esos años ... Cuánto por rebobinar.

P.D. Un momento. ¿Como es posible que Katharine Hepburn y Henry Fonda le dieran permiso a Billy de 13 años para pasear solo en esa lancha por el lago?

Misterios de las películas. Pero me alegra que lo hicieran porque la escena de Bill solito, acelerando por ese lago adentro, haciendo piruetas en esa lancha es un momento demasiado sabroso, tanto que provoca volver a tener esa edad y saber manejar una lancha y tener unos abuelitos tan consentidores que no sólo tienen una casa en el lago sino también lancha y se la prestan a uno un rato...

24.1.10

Desentierros


Con placentera conclusión termina mi domingo. No sé si existen o no las coincidencias pero qué casualidad que una mano afanosa corrigiera la "grilla" de Enero del Celarg y encima de la casilla donde decía "Un lugar lejano" de José Ramón Novoa (la película que me proponía ver) pegaran un papelito que decía "Venezzia" de Haik Gazarian. Casualidad, pues porque hoy por la mañana saqué un postergado DVD obsequio de mi hermana titulado "Closing the Ring" y después por la tarde me sale "Venezzia"(?)

Ambos relatos centrados en mujeres que encontraron el amor de su vida en soldados estadounidenses. Dos mujeres de una misma época histórica (la Segunda Guerra Mundial), una en Michigan y otra en la costa venezolana! No entraré acá en consideraciones de calidad ni de distancias actorales y producción; ambas películas captaron mi interés, por razones y temas muy diferentes. Y me divierte el hecho de haber visto las dos -por casualidad- en un mismo día.

Encuentro interesante que sin complejos un director venezolano se atreva a plantear en Venezzia una historia de espías y submarinos nazis al calor de unos tambores de carnaval, huevos pericos, caraotas negras, arepas, hallacas, selva, playa y... petróleo. El mismo ha dicho que quiso presentar una postal de nuestro país (y la comida, su preparación en curados sartenes negros, me recordó una alegre y colorida escena de cocina de La Virgen Negra). Según se afirma en Venezzia, 60% del petróleo de los aliados en WWII fue proporcionado por Venezuela.

Venezzia ha sido elogiada einsultada por "disparatada"."Closing the Ring"también parece haber encantado y desalentado a los críticos.

Me parece que Closing... es definitivamente un relato muy sensible sobre el tema del duelo, pero del tipo de duelo que nunca se ha querido conversar ni afrontar, de su dureza y su permanencia, del dolor suspendido que inutiliza y atrofia la vitalidad de un ser humano y termina impactando severamente la propia vida y la de los seres más cercanos.

Una ráfaga de mucha vida, color y movimiento le aporta el personaje de "Jimmy" como el desenterrador del anillo y desinhibido enlace entre dos épocas, en lo que termina siendo alguna posibilidad de esperanza de liberación y alivio para la anciana protagonista. Una mujer que suprimió sus afectos y se autoexcluyó prácticamente de los pesares y alegrías de la vida.

Dos historias impactadas y rasgadas por una misma guerra, pero donde sus protagonistas toman decisiones radicalmente distintas que les permitirán aferrarse al pasado o moverse hacia el futuro. Enfoques, el de una y el de la otra, para nada parecidos, que les permitirán disfrutar o no de la vida, después de un mismo dolor y pérdida.

18.1.10

A not-so-me Sunday


Huyendo siempre del gentío que se ha vuelto Caracas, jamás voy el domingo al cine pero este domingo encontré una ranura de MUTE y extraño desierto en la función de 12,40 M de Cines Unidos de El Marqués y me colé en una opción tampoco muy típica para mí pero era tanto el "buzz" sobre esta materia (Avatar) que tenía que verla, y a verla fui.

Bueno, pues valió la pena la transgresión de mi ocio reclusivo dominical!
Si no han visto Avatar, vayan y no la dejen pasar. NO comentaré nada porque a ustedes les sobran los reviews por todos lados, y yo ¿qué podría agregar? Sólo diré como el personaje de Sigourney Weaver ("Dra. Grace Augustine"), si yo, por alguna casualidad de este universo, voy algún día a un lugar así, como el paraíso de estos aborígenes azules, pues yo también"QUIERO TOMAR UNAS MUESTRAS..."

Mi mente pervertida por la politica de mi país (Chavez 1998-2010) me quita inocencia de espectadora. Sï, me resta, pero qué se le va a hacer. Todo deja mella en esta vida, no? Donde quizás hubiera visto sólo la fábula de un buen salvaje, se me aparecían Mesías y crédulas multitudes, y en medio de aquellas hipnotizantes selvas avatareñas que me cegaron por preciosos segundos con sus medusas cibernéticas, espíritus bondadosos de New Age, me despertaba en plena función alarmada por la familiar utopía romántica de un presunto pasado perfecto nativo.

Sí, la película lleva su mensaje de "paz y amor" en fin... nada más, Véanla.
Véanla, yo veria Avatar muchas veces porque es un espectacular, espectacular entretenimiento, sin duda un refinado esmero de técnica y tecnología. Y una nota humana aquí, el poderoso mensaje liberador que la experiencia de controlar a su Avatar obsequia particularmente al personaje "Jake Sully" de Sam Worthington.

Es más, pienso que en la Academia deben darle su premio a Neytiri: no hay duda de que es una criatura mucho más expresiva que algunas estrellas de alfombra roja... ¿Cabrá Neytiri en el Shrine Auditorium de Los Angeles? El que no va a caber de orgullo será su papá: James Cameron.

¿Ya les dije ya? Véanla.

20.9.09

La villana de al lado




"Viste como golpeaban y maltrataban a tu hermana..."
Y no hiciste nada.



- Pensé que era una película de terror.
Dijo un poco desilusionada la chica de la butaca de al lado. Qué inesperado cambio de género.
- Resulta que es más drama que terror.
Concluyó, terminando sus cotufas y disponiendo su postura temporal a digerir otros contenidos, visto ya que no habría ni gritos ni exageradas palpitaciones.

"Pues yo sí creo que es de terror" pensé.
La peli es "El Encierro" (An American Crime, 2007 - Tommy O'Haver) Bien terrorífica. Si no lo creen, lean qué de la vida real la inspiró.

No brincarás de tu asiento pero te retorcerás por dentro al ver el espectáculo de una mente laberíntica (que podría ser de cualquiera que conozcas, de hecho) y la ejecutoria de la crueldad te dejan frío en la butaca. Y todo a cargo de un ser humano. No de un alienígena, o de un serial killer o un caníbal, sino una mujer de carne y hueso que sufre, padece, y plancha la ropa de otros para medio sobrevivir. Un ser humano devorado por sus propios e infinitos tormentos.

Entonces para qué verla. En mi opinión, para ver a una mujer de la vida real brillantemente interpretada por una actriz que atinó dándole una vulnerabilidad y una contradictoria vibración a su personaje. La absorbente interpretación actoral de Catherine Keener se adueña de un complejo personaje que lograr sembrar un terror interior, que resuena en muchas preguntas que se quedan sin respuesta. Igualmente admirable el trabajo de la joven Ellen Page, conocida por Juno.

Más allá de los hechos concretos narrados en el filme (el caso de Gertrude Baniszewski en Indiana, años 60), recomiendo esta experiencia cinematográfica (deprimente) porque perfectamente pudiera ser una ilustración del miedo.
En una escala más grande, An American Crime termina siendo una ilustración del inexplicable y corrosivo efecto del miedo cuando se instala en una familia, en una pareja, en un grupo humano, en una sociedad. Un retrato de esa parte de la naturaleza humana relacionada con nuestra capacidad destructora, nuestra potencialidad agresora, abusiva, irresistiblemente perversa.

Una peli imperdible para todos los interesados en la conducta humana, los vericuetos de la mente y sus "desequilibrios" y para los amantes de los acertijos de la interpretación actoral.

¿Cuánto puede transformarse un individuo ante el poder ilimitado de hacer daño si llegase a detentarlo?

Puede que no sea una película "de terror" de esas que explotan la taquilla. Pero ciertamente lo es porque atañe a lo que pudiéramos ser pero no quisiéramos jamás ser o experimentar. El miedo, el silencio cómplice o cobarde, existen. Son una realidad.
Y qué es o no es crimen, ¿torturar o callar?

Además, nadie me va a decir que esta señora actriz Keener no resulta a la larga bien scary de verdad. Y pensar que todo eso pasó de verdad...

9.8.09

Manantiales subterráneos


Playa del Futuro (Peter Lichtefeld, 2005) me la obsequió mi hermana. Hoy Domingo la ví y puedo decir que le podría gustar a muchas personas, espero, pero especialmente le gustará a todo el que tenga entre sus pasatiempos ser un espectador-pescador: es una oportunidad cinematográfica confeccionada con creatividad para hablar sin estridencias, con el silencio incluso. Una peli que se siente inspirada en el afecto personal por situaciones o lugares específicos y experiencias cercanas al corazón de quien la concibió o llevó a cabo. De alguna manera eso se percibe en momentos contemplativos de la peli, intercalados aquí y allá, para nuestra alegría :-)


Personalmente me parece que por el lado de los temas que presenta y explora es donde se halla buena parte de su fortaleza; pero igualmente, es una película que disfruté porque gracias a su estilo narrativo, el protagonismo no pertenece a ningún personaje o grupo en particular sino que todo funciona como un agradable concierto donde en un determinado momento, cada instrumentista se aferra a su pequeño turno de hacer una "descarga" (así le decimos en Venezuela :-) y lucirse pues, ante un público ansioso de ver qué tiene cada virtuoso por dentro y qué tiene para mostrar. En Playa del Futuro, este estilo de contar permite que el efecto global sea equilibrado, con personajes que son personas de carne y hueso que logran tocarnos de alguna manera con su individual, única y revelada muestra de arte, impulso y actitud. Todos participan, todos son comensales en una mesa en la que uno participa también si quiere y se disfruta adivinando, o intentando adivinar, rápidamente en sus rostros de dónde pueden venir y/o hacia dónde quieren ir.

El ambiente geográfico es desértico y es hermoso, callado y dispuesto a recibir, y a veces parece un "decorado" inmóvil, encuadrado de manera amplia para terminar enfocándonos en la persona que lo transita y que lleva un sueño concreto en el momento, detrás del cual se mueve con decisión y con pasión.

A los pescadores de temas, qué tal éstos:

Sueños idealizados de la juventud que, aparentemente muertos, nos han mantenido vivos; la madurez entendida como una nueva oportunidad real de encontrar un sentido profundo a la vida; la honestidad en las relaciones -incluida la relación con uno mismo- como la mejor política, como dicen; el eterno movimiento y cambio de la vida, el secreto de la realización personal como una combinación de experiencia-conciencia-actuación oportuna, sin olvidar un importante aderezo: el movimiento y la intemporalidad como una de las pocas cosas verdaderamente verdaderas...

¿Qué tal? Eso fue algo de lo que pude pescar en mi primera visita a Playa del Futuro, que me hizo sonreír genuinamente más de una vez, particularmente al recordar algo de la película La Fiesta de Babette, que tanta felicidad me dio un día en el Ateneo de Caracas, y de la novela de Joanne Harris "Coastliners", ésta con sal y mar de verdad verdad :-)

Como Playa del Futuro es una película que resuena de muchas maneras, invita a seguirla viendo para pescar más sorpresas. Espero hacerlo en algún momento pronto.

27.6.09

El viento que se irá

Hay vientos de vientos. Cuando pequeña me gustaba el viento de la playa, o de la montaña que acompañaba la ruta hacia la colonia de alemanes, el viento que formaba remolinos en un patio. Hoy amo el viento repentino que precede a la lluvia rápida y tajante de Caracas. He conocido varios vientos, acá en Venezuela y ocasionalmente, fuera de mi país. El viento viene de pronto y refresca, anuncia cosas, o se lleva cosas.

Esta película titulada en inglés "The Wind That Shakes the Barley" (literalmente El viento que agita la cebada y titulada en español El viento que acaricia el prado)...



The Wind that Shakes The Barley trailer
Cargado por ifcfilms. - Videos de arte y animación.


Es una película que muestra las hendiduras, los abismos y las rabiosas heridas que se abren como consecuencia de la intrusión y el acoso de la política y la guerra (hasta en sus novedosas, mediáticas, tecnológicas, encadenadas modalidades del Siglo XXI) en el espacio más íntimo y personal.

Retrata la transición a ese momento en que la política/guerra se incrusta en el alma, en el cuerpo, entre hermanos de una misma familia, de una misma tierra. Una historia que quienes hoy día padecemos la tragedia de la división estimulada y exacerbada desde el poder, sabemos reconocer, y no sin dolor.

Fue esta película la última que vi en la Sala de Arte y Ensayo Margot Benacerraf del Ateneo de Caracas en Enero del año pasado (2008). "La Margot" fue parte de mi vida desde por allá por los años 80 cuando, junto con la Universidad Central de Venezuela, el Ateneo formó parte de un binomio de formación humanística que plantó semillas que siempre me han acompañado y sé que seguirán.

Y mientras más viento tenga en contra, más tendré que cuidarlas dentro de mis bolsillos, para que no se me vayan.

Ese día del año pasado, de alguna manera supe que sería la última vez y así fue. La última vez que esa sala generosa y yo nos encontramos.

Hoy pasa por Venezuela un viento tóxico, desgarrante, por esta ciudad mía, nuestra, que borra nuestros contornos, se lleva nuestros nombres escritos a mano con la caligrafía mutante de la niñez, la juventud y la madurez. Es un viento empeñado en barrer los recuerdos, los espacios de solaz, de paz, los más íntimos, los más fructíferos y fértiles.

Un viento que asola, despoja, desaloja, corroe pertinaz nuestra certeza de pertenencia, para volverla, (para volvernos) simplemente una ilusión de pasado.

Un viento que ha pasado antes por otros valles, otras llanuras, otros escenarios, durante eso que se llama la historia. Un viento que tendrá que irse.

Y que se irá.

Gracias Ateneo de Caracas, por todo lo que recibí de ti.
Mil veces gracias.

11.6.09

Heroínas de la tradición


Más allá de lo que pueda opinarse, reflexionarse o analizarse sobre ellas, hay películas que pueden resultar una gimnasia interesante, al rozar las expectativas y condicionamientos que
portamos junto con el ticket de entrada, queriendo o no.
Me pasó con "Arranged", que forma parte del Festival de Cine
Judío de Caracas (del cual también he visto "Medusa" y "La Cámara Oscura"). Pueden ver la sinopsis aquí.

Yo sólo diré que me pregunté cuán sincero puede uno ser, cuán abierto se está realmente dispuesto a ser, cuánto más contemplativo y menos sentencioso o invasivo, frente a eso que se llama la "diversidad".
Directo al grano, diré que me preguntaría cuán flexible cómo mujer/espectadora puedo realmente ser para ver, sin juzgar, a dos mujeres jóvenes abrazar sin disculpas sus creencias religiosas y apegos familiares y tradicionales, sin caer (yo) en la tentación de usar verbos como "sucumbir", "someterse", "sacrificarse", etc.
Y me preguntaría cuán abierta está y podría llegar a estar mi mente para apreciar la belleza de los símbolos de -estas dos mujeres- sin juzgarlas, sin caer nuevamente (yo) en la tentación de tildarlas de conformes o aburridas.
Cuántas historias de heroínas que luchan y se liberan de yugos familiares, representados por padres estrictos y entornos castradores... Cuántas hemos visto. Cuántas historias cuyo desenlace heroico consiste en una "liberación" ganada con el precio de la separación dolorosa, incluso violenta, de las propias raíces. Historias que han apelado a la fibra de natural rebeldía de quien las ve... Pero que poco preparan para la serena aceptación de quien simple, serenamente, no transgrede. Porque su búsqueda no consiste en la disonancia. Se muestran y genuinamente parecen ser felices, en lo ancestral, ubicadas en el presente.
Así entonces, qué pasa cuándo la fuerza interior de nuestras heroínas, no exenta de rebeldía, no exenta de personalidad, decide conscientemente expresarse -precisamente- en la perpetuación, en el ritual, en una interesante mezcla de conservar el pasado e inevitablemente "mestizarlo" con rasgos de un siglo nuevo que apenas está comenzando.

12.4.09

Santas Películas







Mi ciclo de películas esta Semana Santa comenzó con La Noche del Cazador (The Night of the Hunter, 1955). Continuó el Viernes Santo con La Canción de Bernadette (The Song of Bernardette, 1943); el Sábado Santo con El Evangelio Prohibido (Mary, 2005) y terminó el Domingo de Resurrección con El Milagro de Henry Poole (Henry Poole is here, 2008) .Todas buenas películas, muy distintas obviamente, todas valiosas por diferentes razones, cada una merecería un comentario aparte.

Solo diría por ahora que con The Night of the Hunter (en mi opinión la mejor como obra cinematográfica de las cuatro que menciono) tiene una (entre varias) escena memorable sobre ciertos tatuajes de Amor y Odio, que coloco por acá, con este actor llamado Robert Mitchum, que no sé por qué me recuerda a Bill Murray. Otra escena que me quedó resonando, además del viaje de los niños por un río, en una especie de hermoso ritual visual y musical, es el dúo que hacen Robert Mitchum y Lilian Gish con la canción "Leaning"... La eterna lucha entre el "bien" y el "mal".

Con mi madre vi Bernardette, una historia sobre la felicidad y la profunda necesidad de creer y el compromiso también en que ello nos coloca. ¿Creer? ¿No creer? Para Bernardette este dilema no existía... ¿Para cuántos de nosotros sí?

Bien, ese tema me siguió el sábado con Mary: El Evangelio Perdido, una cinta más compleja, sobre la cual espero comentar en otro post pues es del tipo de obra cuya vocación es claramente hacer preguntas al espectador, no responderlas. El tema es la fe, de qué fuente proviene y qué papel tiene le asignamos en la vida, realmente cuánto y cómo pensamos en ella. Magnífica Juliette Binoche como siempre y ni hablar de Forrest Whittaker, que se entrega en un monólogo muy sentido retratado con una cámara que siempre duda, siempre se mueve y se balancea, y explora los rostros más cerca casi imposible.

Finalmente, una nota más ligera, no sin su peso dramático también, me llegó Henry Poole, un personaje también colocado por la vida en un momento donde la fe puede, o no puede ser, una tabla de salvación. Cercana por cierto me pareció esta peli, por un punto de vista muy latino de inclinarse a la fe, por la sencillez y espontaneidad de Esperanza, un personaje clave, por reconocerme en ciertas situaciones humorísticas que allí suceden y he visto pasar en la vida real.

Sin quererlo, sin realmente mucho pensarlo, me he topado pues con estas 4 generosas y recomendables películas, que les recomiendo mirar en algún momento... ¿Quizás la próxima Semana Santa?




1.3.09

Cine de los 70: Harold and Maude


Esta recomendación la saqué del libro "Cine de los 70", un regalo navideño del 2008 de mis padres. Harold and Maude (Hal Ashby, 1971).

Varias razones para verla: se volvió un clásico de las "parejas disparejas", además tiene mucho de película de "iniciación" (coming of age movies), interesante para jóvenes cinéfilos; es comedia negra, tiene a Ruth Gordon ("El bebé de Rosemary"), el soundtrack es de Cat Stevens... Aquí dejo parte de la letra en inglés del tema principal "If You Want To Sing Out, Sing Out" y si encuentran la peli por ahí, no se la pierdan.

"Well, if you want to sing out, sing out
And if you want to be free, be free
cause theres a million things to be
You know that there are
And if you want to live high, live high
And if you want to live low, live low
cause theres a million ways to go
You know that there are
You can do what you want
The opportunity is on
And if you can find a new way
You can do it today
You can make it all true..."



25.1.09

Cruces y posibilidades




Es posible que Gabrielle (Audrey Hepburn) y Chuck (Tom Hanks) se crucen en sus historias por un momento.

Obviamente separados por una distancia temporal The Nun's Story (Fred Zinnemann, 1959) y Cast Away (Robert Zemeckis, 2000), en su contexto, ambos personajes se detienen un momento, miran su horizonte, antes de continuar hacia una vida nueva. Los dos vienen de regreso de un intenso viaje interior, que lo abarcó todo, a través del cual se han despojado de una vida ahora pasada. Su identidad fue sometida a pruebas extraordinarias, propias de los límites. Han conocido el efecto depurador del silencio absoluto y de la mirada enclavada en el interior de uno mismo, por requisito o circunstancia.

Lo cierto es que los finales de ambas películas están hechos de un material vibrante: el de las posibilidades.

Claro que nada en común tiene el relato de Gabrielle con el de Chuck pero las imágenes de cierre de las películas que los alojan viajan en el sentido de un nuevo comienzo, derivado de una profunda revisión de la vida y la reafirmación de la pasión de vivir.
Es el instante en que abrazan esa pasión, honestos, victoriosos por haber recorrido un minucioso examen de su propia naturaleza. Los sostiene una fortaleza que fue ganada a fuerza de silencio, conflicto, riesgo.

Chuck y Gabrielle probablemente tienen ante sí una puerta y unos caminos abiertos que conducen a su vez a muchas puertas y caminos. Ha sido un renacimiento, con su posibilidad de volver a elegir, y esta vez van sin apegos, sin accesorios, sin equipaje, sin vestigios, sólo con su ser enfocado y liviano de dudas...

Hacia caminos abiertos de posibilidad.

18.1.09

Teatro Avila, 1939: El Gran Vals


Hoy ví esta película (The Great Waltz, 1938) con la cual fue inaugurada la espectacular sala del cine Avila en Caracas en 1939. Es un musical inspirado en Johann Strauss y ésta es una de las escenas que más destaca por su belleza: se refiere al momento en el cual el compositor y su acompañante la soprano Carla Donner crean el vals Cuentos de los Bosques de Viena. ¡Excelente! Disfrútenla...



Cines de Caracas aquí...
El Cine Avila fue durante muchos años el sitio de las premieres de los musicales de MGM. También fue el cine donde se estrenó Lo que el viento se llevó, en 1940. Estaba en el centro de Caracas, Av. Sur 4, entre las esquinas de Bolsa y Mercaderes, cerca del Metro Capitolio.

15.10.08

Donde no pasa nada...






Es una peli donde NO PASA NADA. Todo lo que pasa son trenes.

Vías cruzadas (The Station Agent, 2003) es una peli que se desplaza de izquierda a derecha, de derecha a izquierda, o se detiene a ver pasar.
Del trío de personajes que la protagoniza, nos queda la impresión de haberlos visto pasar. O de que ellos pasaron y nos vieron a nosotros sentados en un andén.

Pero ese paso fugaz, nos deja una impresión profunda. De modo que, si te gustan películas donde básicamente no pasa nada pero se quedan contigo, ésta te la recomiendo. Llegué siguiéndole la pista a la actriz Patricia Clarkson, después de admirar su papel en "Retratos de Abril".

Si acaso es algo, es una exploración de algunos temas. Siempre en ida y venida. La soledad y la compañía, el movimiento y la quietud. Aproximarse y replegarse, hablar y callar. Alto y bajo, perseguir y esperar. La conexión y la desconexión, la confianza y la autocompasión...

SI acaso es algo, es también una visita a la amistad como convenio profundo de compañía temporal de almas que conectan y se entienden en determinadas circunstancias... De familia escogida de miembros
contrastantes e inesperados.

Tiene lugar en un universo de hoy con una presencia del ayer. En una estación de trenes, en depósitos de trenes, en una biblioteca, en caminatas por viejos rieles... Los tres amigos de la película habitan en lugares de paso o que recuerdan la temporalidad: una casa para escaparse del dolor, un viejo "depot", un carrito de hot dogs.

Momentos de magistral brillantez en los rostros y miradas de actores de medida justa y profundidad, que se crecen en los silencios y la mutua observación, de su ir y su venir.

6.9.08

Como cuando leía mis libros de aventuras...



De La Isla de Nim, que la recomiendo como eso que llaman "sano entretenimiento", me gustó ver a una niña LEYENDO libros de aventuras... Un hecho algo raro estos días. Y, de hecho, anticipando con placer la experiencia de leer. Mas raro todavía. Para mí eso es importante como tema subyacente en esta película, que en lo particular me parece busca regresarnos un poco a encontrar el placer de habitar el mundo de lo "imposible", lo "lejano", el "valor" y el coraje... a través de los libros. Aunque su lema es "sé el héroe de tu propia historia". Pero la inspiración que uno toma prestada de otras historias puede ser muy importante también, no?
En conjunto disfruté el sabor sencillo de una narración en cierto modo, a la antigua, aunque bien acoplada con animación y efectos especiales, que sin querer queriendo te invita a poner tu propia imaginación a trabajar. Me gustaron las actuaciones; Jodie Foster tuvo buenos momentos de comedia, el tono ligero no le va mal, pero mi favorito fue Gerard Butler, me encantaron sus dos personajes. Abigail Breslin es una joven actriz muy talentosa, pero me gustó más en Little Miss Sunshine.

20.7.08

Más de mi libro de los 80

No soy particularmente una fan de las películas bélicas pero les recomiendo La Chaqueta Metálica (Full Metal Jacket, 1985 - Stanley Kubrick) a todas las personas interesadas en el tema de Vietnam y, en general, a quienes les atrae el tema de la guerra y de la vida militar.

Tengo que admitir que la disfruté desde el principio hasta el final, incluso despertó mi interés en la novela original titulada "The Short Timers" escrita por Gustav Hasford, disponible para descarga gratuita en el web site del autor.


El primer "acto" de la película es una descripción detallada sin piedad del entrenamiento de los marines estadounidenses, al menos desde el punto de vista de los creadores de la película.

Particularmente me estremeció una escena crucial en la cual participa un misterioso francotirador... Y no digo más para no arruinar sorpresas. No se la pierdan, muy buena.

10.2.08

Primavera... Traída por el mar







Mi hermana me obsequió en Navidad Ladies in Lavender, una película que tras la primera vista encierra para mí un viaje por la experiencia de la Maternidad, pero lo interesante es que esta maternidad tiene como protagonistas a dos ancianas. El tema se desarrolla a través de un joven náufrago que un buen día aparece en la costa frente a la casa de estas dos mujeres, encarnadas por las fabulosas Judi Dench y Maggie Smith. "You gave me life, now I'm going to use it" (Ustedes me dieron vida, ahora voy a usarla), son las palabras del "hijo" traído por las aguas, el día que finalmente sigue su rumbo hacia la libertad y el destino ya escrito para él.

Película de profundas, básicas, imborrables interacciones y microinteracciones humanas, prueba palpable de que la edad puede ser apenas una gran apariencia.

El agua vehículo de vida, trae y lleva una nueva ráfaga de pasión a dos mujeres que probablemente nunca imaginaron semejante aventura a estas alturas de la vida. Al final, el reto más grande de toda madre: dejar volar al viento un preciado mechón de cabello atesorado. De regreso al agua y al universo. Hermoso regalo, ¡lo recomiendo!

5.8.07

Tarde (premium) de cine



- ¿Tú crees que Remy se sentía rata?
- No. No, él se sentia chef, se sentia humano.
- Pero tenía cosas de rata.
- Las patas, el pelo, la forma. Todo. Menos la mente.
- Pero él tenía cosas de rata que lo ayudaban.
- Bueno... Sí.
- El tenía algo en especial que lo ayudaba mucho.
- Sí! Sí, el olfato. El olfato y la habilidad. El tenía mucha habilidad.
- Habilidad física.
- Sí, habilidad para correr, para huir, para escaparse de los peligros.
- ¿Tú crees que cualquiera puede cocinar?
- Sí. Todo el que se proponga puede cocinar.
- Tú crees que la familia y los amigos de Remy cambiaron después que vieron que tenía éxito?
- Sí, ellos cambiaron.
- Cómo.
- Bueno, el papá se volvió más crédulo, empezó a creer en él y entre todos lo ayudaron. Antes el papá tenía miedo.
- Miedo de qué.
- Bueno, miedo de que le pasara algo, de los peligros que hay para una rata como él. Pero después cambió. Y lo ayudó.
- Mira, tú dices que Remy no se sentía rata, sino chef, humano. Pero qué pasa si no hace nada, si se queda con eso así, como si nada.
- Bueno, se deprime. Si no hace nada, se deprime.
- Ok, entonces lo que hizo fue que se atrevió.
- Claro. Hay que atreverse.
- Yo creo que Remy creía que él y también su hermano y los demás podían aprender a comer otra cosa que no fuera basura. Él no era rata que se conformaba con la basura.
- No, nunca se conformó. Nunca se conformó. El enseñó a su hermano a mezclar sabores. Todos los días se aprenden cosas.
- Qué le pasó al crítico culinario?
- A él le pasó que se acordó de cuando era niño, y de que antes era humilde. Cuando probó el plato, eso fue lo que le pasó.
- Pero la gente en el cine se rió mucho en ese momento, yo no entendi por qué...
- Sí me dí cuenta.
- Yo creo que fue un momento más bien dramático, pero el público se reía. Mira, y qué fue lo que más te gustó de esta película?
- A esta película yo le daría 9.
- ¿Nueve sobre diez?
- Sí, 9 sobre 10. Por la calidad de la imagen, del sonido, la trama y el mensaje que te deja, de que lo puedes hacer, atrévete, que lo puedes hacer.
Te enseña que puedes hacer grandes cosas.

(Conversando, Ginette y Gilberto de 12 años, después de una tarde de cine premium, un maratón de Los Simpsons a las 4 y Ratatouille a las 6,30. Ambas super recomendables y no se las pierdan)

22.6.07

Bee de Bandoneones


EN 1993 TUVE UNA OBSESIÓN TEMPORAL con Golpes a mi puerta de Alejandro Saderman.
Este año 2007, de nuevo en la misma salita La Previsora, he vuelto a encontrarme con la sensibilidad de este cineasta argentino que tanto quiere a Venezuela. Hoy con una película encantadora -charming, mesmerizing- que no puede perderse nadie. Pero nadie especialmente en la nación latina, y nadie especialmente que tenga como oficio la música, y nadie, especialmente, que ame el tango. Nadie, nadie porque esta película es una ofrenda que respira hondo, como un fuelle inmenso, y llega directamente al alma. El último bandoneón (Alejandro Saderman, 2005).

Eramos muy pocos en esa salita y de esos pocos brotó un aplauso que no se pudo contener. "Una semana más va a estar porque la pidieron", se nos dijo al salir.

No escribía en este blog desde Bordadoras. Casualmente una historia sobre personas que saben con claridad meridiana su exacta pasión y vocación. Ahora, con El Último Bandoneón, diría que Saderman va bordando, con cadencia de tango, una historia de afortunados amantes de un arte, dedicados cultivadores del bandoneón.

Fue una vez por casualidad al alquilar un VHS de How to make an American quilt que conocí la palabra"bee". En ese caso, un grupo de mujeres muy diferentes unidas por una precisa e incontenible pasión: crear colchas artísticas, espectaculares y con un sentido de historia. Bee, que apenas significaba para mí abeja, miel, laboriosidad, color ámbar, se volvió también, grupo. Y de grupo, de devoción colectiva (que traspasa las fronteras argentinas) es que habla El Ultimo Bandoneón.

Si no, qué son esas almas gemelas que se reúnen cada sábado en un viejo galpón a tocar el tango, qué otra cosa une a una joven con un anciano, a un japonés con una Milonga. Devotos de un instrumento, adheridos a una atmósfera, que al juntarse no importa de dónde vienen o adónde van, ni edad, ni origen. Se entregan a su culto, encorvando su espalda y recibiéndolo en su regazo, al instrumento que llegó de Alemania a la Argentina y se unió para siempre con el tango.

Saderman el narrador emplea una edición traviesa, mágica y didáctica, permite que la cámara se finja amateur, cuando en realidad nos está mostrando en los ojos de Marina, la joven aprendiz, la intensidad de una pasión. Usa el documental que al mismo tiempo conmueve con la actuación de sus reales personajes. Sur y Caribe, como venezolana agradezco -no sin cierto triste sabor- el tributo que los protagonistas hacen al mencionar a mi país Venezuela como un lugar de oportunidades y brazos abiertos que los recibió, y hospedó una Peña Tanguera y recibió a un Gardel.

Conmovido e ilustrado, así se sale de esta película. Imperdible para la nación latina, que somos fusión, resultado, contraste. Imperdible, por supuesto, para los amantes del Tango.

8.5.07

Bordadoras




Vi Bordadoras (Brodeuses - Éléonore Faucher, 2004) la semana pasada, la primera que veo del Festival Francés este año.

Hace un par de años cuando tenía más tiempo me hice un verdadero maratón: Les Triplettes de Belleville, El Empleo del Tiempo, La Turbulencia de los Sentidos,Vodka Limón, Los Coristas, Amor Eterno y todas se las recomiendo, especialmente Las Triplettes... si todavia no la han visto.
Ahora, sobre Bordadoras.
Bordadoras es una imagen. Como un cuadro en el museo, uno puede si quiere confeccionar una historia. Pero si quiere, digo; yo en realidad no quise porque me bastó con lo que ví. Especificamente con lo que vi al final, la exquisita imagen que cierra la película, un alucinante vestido bordado para el diseñador Lacroix.
Dos seres, Claire y la Sra. Mélikian, protagonizan esta peli, sentadas ante un bastidor y creando belleza ante nuestros ojos. Conectadas por una pasión precisa, definida e identificada: el arte de bordar.

Una chica embarazada de 17 años y una señora de 50 y tanto, almas gemelas en realidad, se encuentran como maestra y pupila para demostrar que son seres realmente privilegiados. En medio de su soledad y sus dolores, son especiales. No todo el mundo tiene su suerte: saber exactamente qué pasión las conecta con esta vida y de allí sacar la fuerza que las realimentará para resolver sus situaciones y desafíos. Una vocación que es más bien una pasión.
Con estas dos mujeres en primer plano y en claro foco, con el resto de los personajes más difusos e intermitentes, con un hijo que se pierde y otro que viene en gestación... Bordadoras es la celebración de una imagen que dice: la belleza, el arte y la creatividad permanecen.
Al menos, parecen de más largo aliento que tantos otros afanes que nos ocupan la vida.