22.7.12

Dench y Smith se hospedan en un tal Marigold...





Es esa maravillosa actriz Judi Dench quien, con una interpretación serena y comedida, regalándonos a una anciana interesante, interiormente intensa, muy ávida de autorealización pero sin estridencias, (inusitadamente vulnerable y bondadosa Dench) se convierte esta vez en mi personaje favorito.

Es ella quien abre y quien cierra esta película, quien deja testimonio, quien contrapesa El Exótico Hotel Marigold (The Best Exotic Marigold Hotel - John Madden, 2011)


Pero todo el elenco y todos los personajes, sin excepción, nos regalan algo, nos muestran algo, nos hacen pensar en algo. Maggie Smith no decepciona y es que ¿cuándo nos ha decepcionado? Aquí está fantástica, en un personaje enigmático y familiar a la vez, que economiza sus interacciones pero les da una contundencia que nos hizo reír y sonreír.

No es una película más de cómicos desencuentros o sketches interculturales. Tampoco se puede decir que es fundamentalmente ambiciosa. No está exenta de clichés y de actitudes paternalistas. Los tiene. Pero resulta un gran placer para el espectador (también es verdad).

Diría que logra ser un atento recorrido, en tono de comedia, por la idea de envejecer y recapitular en la vida. Es un armonioso descubrir de minihistorias, algunas muy hondamente sentidas, que se nos van revelando, primero con gestos para adivinar y luego de boca de cada protagonista.

Ver a queridas estrellas actorales reunidas en una antesala de aeropuerto, nos hace anticipar buenos momentos.

Suerte que pesqué esta película en el mar de apuestas seguras por el target familiar que las dos grandes cadenas de cine de Venezuela han decidido ofrecer de un buen tiempo a esta parte. Vale decir, pesqué una perlita en un mar de hombres arañas, flotas navales contra extraterrestres y sagas (eras) heladas...

La liberación interior, el despojamiento de las fachadas, el sincerarse, el exprimir la vida, en el elenco joven y en el no tan joven, hacen de esta película alimento concentrado para el espíritu.

¡Fui por un bocadillo y me topé con un banquete!

2.7.12

Bélica y en fragmentos... ¿Guerra contra el tiempo?



Supongo que algo tengo que agradecer hoy lunes al Rey Alberto I de Bélgica quien un día, según Wikipedia, encargó al Prof. Jacques Pirenne enseñar historia al príncipe Leopoldo. Igualmente agradezco a mi circunstancia cada vez más frecuente de tener tiempos restringidos y fragmentados para apreciar nuevas películas (en contraste con una oferta avasallante y apasionante, nunca antes imaginada, que me tienta permanentemente!).

En fin, en mis manos cayó la película "Ciudad de vida y muerte" (Nanjing! Nanjing! de Lu Chuan 2009) la cual decidí ver en 3 partes, durante sábado y domingo, con intermedios matizados por algunas, sólo algunas, breves, rapidísimas, digitalísimas lecturas...

El tema: La Invasión Japonesa a la ciudad de Nankín en 1937, para entonces capital de China, evento conocido también como "Masacre de Nankín".

"Así pues" -relata un viejo tomo de Las Grandes Corrientes de la Historia de Jacques Pirenne (Editorial Éxito, Barcelona 1961) - "el Japón viviría durante la guerra en un mundo imaginario forjado por el gobierno, el cual aseguraría a la nación la victoria porque representaba a las fuerzas del bien frente a las potencias del mal y porque la raza nipona era la encarnación misma de la divinidad."

Explica la enciclopedia (regalo de mi tía) que en aquel momento había un adoctrinamiento a la juventud en cuanto a temas militares y en cuanto a la doctrina del "Shinto purificado", según la cual "Japón es la tierra de los dioses y su soberano desciende de Amaterasu, diosa del sol y fundadora de la nación." Y, por último, dice Pirenne: "El panteísmo sintoísta, lo mismo que el monoteísmo judío de antaño, hace del Japón el pueblo elegido cuya misión consiste en regenerar al mundo, sometiéndolo con apasionada obediencia a la autoridad del emperador..."

Con este enciclopédico referente teórico me apresté a ver el primer tercio de una monumental obra de cine bélico que, en mi opinión, los amantes del cine bélico, épico, pueden ya proceder a agregar a su colección. Eso fue el sábado finalizando la tarde.

Esta 1ra. parte me resultó impactante. Dura de tragar. Pero la volvería a ver, es magistral. La película es en blanco y negro (ha sido calificada por cierto como "La Lista de Schindler china", también por el papel que un grupo de occidentales jugó en ayudar a los refugiados chinos). Es despiadada, es explícita, contiene todos los movimientos de cámara imaginables para cuerpo-a-cuerpos escalofriantes. Va narrando el gran angular la reducción (literalmente) de las tropas chinas a descomunales masas de soldados condenados al exterminio, al holocausto, la deshumanización más inconcebible, desde estos tiempos y estas butacas. (No que la crueldad desbordada de la guerra tenga lógica o explicación, pero de algo me sirvió leer antes lo que el Prof. Pirenne dice de que los japoneses se creían algo así como una raza superior para ese entonces. ¿De allí el ensañamiento?)

Antes de acometer la 2da. parte, planificada para el domingo por la mañana, consulté algunos videos en Youtube, de los cuales resaltaré "Nanjing" que consiste en dramatizaciones de diarios y apuntes, hecha por actores, y testimonios de sobrevivientes.

Esta (2da) sección la ví, efectivamente, el domingo muy temprano. El legado de este 2do. tercio de película lo coloco en una escena en la cual 100 mujeres chinas aceptan el supremo sacrificio de servir de "consuelo" a los ocupantes japoneses, a cambio de que pueda seguir funcionando el campo de refugiados, alimentos, etc. Cómo van levantando su mano. Cómo van dando un paso al frente. Una por una. Sin que la película diga nada más, sólo miradas, profundas miradas, en una fotografía que capta silencios, partículas de polvo, la bruma de la guerra. Imborrable.

Finalmente, antes de volver a ver toda la película y encadenar con el final (domingo tarde/noche)consulté la Web oficial china "The Memorial Hall for Compatriots killed in the Nanjing Massacre by Japanese Forces of Aggression". Como ya supondrán, este trágico episodio histórico es sumamente controversial para ambos países. Si bien el mundo reconoce que se cometieron atrocidades, no hay consenso en las cifras y no falta quien (al igual que ha sucedido con el Holocausto judío, por cierto) niegue que la matanza tuvo lugar. Se dice incluso que el gobierno chino presuntamente falsificó imágenes para exponerlas en el citado Museo, entre otras "exageraciones". ¿Cuál será la verdad? nos preguntamos.

Mi (3ra) sección me deja una escena final hermosísima, realmente un bálsamo después de tanto dolor, de tanto recordatorio de cuán degradante y arbitrario se hace todo en tiempos de guerra (cuando "es más fácil morir que vivir", como dice uno de los personajes principales, sino el personaje clave de esta obra). Sin ánimo de contar la peli, sólo diré que la sonrisa que realmente no se sabe si es llanto, en un mismo ¿inocente? rostro, hace esta escena final memorable.

Ciudad de vida y muerte, motivo de este post, obviamente también ha sido tremendamente controversial en el público. Tanto en China como en Japón ha recibido fuertes críticas y es fuente de acalorado descontento. A ustedes lectores "occidentales" se la recomiendo, como dicen por aquí "sin que me quede nada por dentro"...

Y aprovecho también de recomendarles que de vez en cuando, bien sea por escasez de 3 horas seguidas, como me pasó a mí, o porque así lo decidan hacer, maticen el visionado de pelis épicas, históricas con "intermedios" enciclopédicos y youtubescos. En este caso en particular, a mí me funcionó. Realmente, el resultado de tan fragmentado proceso... Vale la pena.

P.D. Espero ver próximamente sobre este tema "The Flowers of War", protagonizada por Christian Bale. Bale es el muchachito de "Empire of the Sun" que ví, sin mucho entender, por allá por los 80...

26.2.12

Silencio... Para escuchar lo que dicen las piedras


A pocas horas de una noche de celebridades (los Oscars, ritual favorito que como a muchos en el globo me acompaña de toda la vida) puedo congratularme de haber dado esta tarde la mano a una pequeña estrella.

Y darle las gracias, por supuesto.

Al niño actor Juan Carlos Núñez, protagonista de El Rumor de las Piedras (Alejandro Bellame, 2011). Espero ir a Los Angeles algún día en tan importante época de galardones, pero hoy, en Caracas, fui muy feliz de haber dado mi tributo al cine. Y pensar lo fácil que fue.

Sólo me tomó leer un tweet del Proyecto Esperanza, y como estoy relativamente cerca, asistir al Teatro César Rengifo en Petare. Grata sorpresa pues, que el anunciado cine foro incluía la presencia del pequeño "Santiago" y del director del film, Alejandro Bellame.

El Rumor de las Piedras es una sólida película venezolana, de las que ya han comenzado a surgir vinculadas a la Tragedia de Vargas de 1999. Es una obra bien acabada, pensada, actuada, respetuosa, incisiva. Como los intrincados vericuetos del barrio y el incesante movimiento del río que atraviesa y define a esta ciudad, así de pródiga es esta película en temas y mensajes para el espectador atento. Por eso mismo, una sola vez no basta y es digna de un segundo visionado.

Antes de seguir, les diré algo. Es remarcable que en una película sobre el barrio -y a veces uno ha dicho "Cónchale, ooootra vez otra película sobre el barrio"- es interesante, les decía, que un personaje diga claramente: "Yo soy el culpable de lo que me pasa".

Estoy consciente de que hablar de culpa, o no culpa, y de real libertad de elección personal en el contexto del barrio es complicado, debatible, discutible. Aún así, y con el perdón de los especialistas, como espectadora agradezco la frase.

Dicho esto.

La devastadora inundación, el "deslave" de Vargas, que aparece en el Libro Guinness, tiene una presencia invisible pero contundente en este drama. No la vemos: la sentimos, la palpamos, la escrutamos. Está en la tensión permanente en la frente, la mirada, la espalda y los hombros de una mujer que no se da un respiro. Está presente en claves inserciones de sonido, ese sonido terrible del agua y de golpes de inmensas rocas en la tierra, que nos conmueve hondamente. Está presente en las secuelas que ha dejado en la madre, el hijo mayor, la abuela.

El niño, Santiago, es quien se nos presenta como el más fresco y ligero de equipaje, el doloroso equipaje del trauma y el recuerdo. Aún asi lo comparte, lo percibe, lo presiente: porque esa pérdida, ese dolor, ha tenido sus efectos y se permea, sin duda, hasta alcanzarlo... Su alegría nata, sin haberse roto todavía, es lo que nos engancha desde un comienzo para seguir sus episodios.

A propósito de esa alegría y esa inocencia conservadas en Santiago, me vienen a la mente escenas amables en cementerios. ¿Cómo así? El cine se las ha ingeniado para hacer de cementerios el telón de fondo para impresiones visuales que uno recuerda con afecto, no sé por qué. Una que me gustó desde muy joven fue las andanzas de los niños Daniel y Melody (Melody, 1971) con el fondo de los Bee Gees (la canción First of May). Otros amables paseantes de cementerio: Jesse y Celine (Before Sunrise, 1995). ¡Y la pícara apertura de Volver, de Almodóvar! Ahora, agrego a los pequeños Santiago y Yeyson, de El Rumor de las Piedras.




Yeyson y Santiago, jugando a espadachines entre abandonadas lápidas, comiendo arroz con pollo, estudiando las rocas ígneas, sedimentarias y "metafóricas".


Feliz estoy de añadirlos a mi colección.

En otras resonancias más dramáticas, alentadas por El Rumor de las Piedras, menciono a otra gran obra actoral, encabezada por Meryl Streep en los años 80, La Decisión de Sofía. Segura estoy de que los creadores de "El Rumor...", han asomado también un espinoso tema, el de las decisiones imposibles, inesperadas, irrevocables que las tragedias, naturales o creadas por la opresión y la guerra, obligan a veces a tomar y a cargar el resto de la vida.

EL MAR. El gran presente, el gran ausente, que como lo bueno, se hace esperar. Nos llega en la resolución, en la escena en la cual desembocan todas las emociones y conflictos, los vividos, los postergados, los que aún estarán por llegar. El mar. En esa magnífica, azul resolución de esta historia, donde la Madre se voltea hacia la montaña y sin palabras, parece preguntarle qué fue lo que bajó de allí, si alguna vez lo entenderá y estará en paz.

DIÁLOGOS NATURALES, acertado estilo en El Rumor... Naturales y breves. Eso contribuyó a dar dinamismo y reconocernos, sin sentirnos increpados por dicciones forzadas o tonos moralizantes. Sólo hay un diálogo extenso, una conversación larga hacia el final de la película. Es entre la madre y su hijo mayor, una conversacion conclusiva, orgánica, conjugada con una alusión visual a"La Piedad". Dos seres unidos por la biología y la tragedia, van siendo rodeados lentamente por una cámara que los retrata frente a una pared en blanco que parece dibujar el mar (visto desde la orilla) y la nada (desde la derrota, el dolor, la culpa).

Qué hermoso contraste la figura de la Abuela. Una abuela que está quedándose ciega poco a poco, pero que puede ver lo que necesita ver y más allá. Encarnada por una actriz alta, fuerte, un casting que a la vez extraña y sugiere que en esta familia, este árbol separado de su raíz (el Mar), es también una gran roca, presente, importante, con peso.

No sé cuán universal resulte El Rumor de las Piedras. Difícil calibrar ese rasgo para otras audiencias no venezolanas. A escasas horas de haberla visto por primera vez, es esa la inquietud que me queda. Aquí en confianza, no sé si otras audiencias podrán captar suficientemente como para no distanciarse, nuestros pliegues, matices, resonancias, profundidades y especificidades.

Puede que sí. Puede que los corazones y las mentes abiertas, puede que los sobrevivientes de catástrofes, los contemporáneos de horrores bélicos, los compañeros de esa violenta sacudida que supone vivir en ciudades de alta criminalidad, puede que ellos entiendan. No lo sé.

Cualquiera sea el caso, El Rumor de las Piedras logra conmover y poner de relieve muchos desafíos que todavía aquí, entre venezolanos, nos quedan por reconocer, admitir, afrontar y solucionar.

Y los duelos pendientes.

13.2.12

"You is kind. You is smart. You is important"














De "Historias Cruzadas" (The Help, Tate Taylor 2011) me llevo, entre sus diversos temas, uno: el del afecto profundo que nace en la infancia y persiste en el tiempo por quien te regala su afecto, te enseña, te quiere. Por quien te cría.

Mucho se debe haber escrito y se escribirá sobre esta importante película. Una obra que tiene un tema de fondo, el racismo y el odio hacia las personas de raza negra. Ubicada en Jackson, Missisippi, durante los años 60.

No todas las caracterizaciones lograron la misma profundidad. Interesante la mezcla que se hace con comedia, aunque algunos personajes se caricaturizan un poco. Afortunadamente, el relativamente amplio conjunto de personajes permite captar matices en las relaciones de blancos y negros, en un contexto y una época determinadas.

El papel principal, el de la criada que narra la historia (Aibileen) nos llega con una interpretación impecable de la actriz Viola Davis. Especialmente a través de su inteligente y bien administrado lenguaje corporal (hay momentos que sus hombros son casi como ojos, por la historia que pueden comunicar), puede uno captar dolor, coraje, amor, generosidad, liberación interior.


En los momentos de Aibileen con la pequeña Mae o del hermoso flash-back de la periodista Skeeter con su nana Constantine , se transmiten los intensos apegos, afecto, dolor por abruptas separaciones. Alcanza uno a ver que entre estas"criadas" y los niños a su cargo podían surgir verdaderas historias de amor y gratitud, más allá de las restricciones racistas, sociales, legales que las regulaban.


Y el otro tema que me llevo de esta película es el de la valentía personal. Cómo el paso que da una persona, luego dos personas, luego tres y más, en el gesto de romper el silencio, intentar la justicia a través de la divulgación de testimonios, tiene un efecto. Es lo que hace Aibileen contando su historia y promoviendo que otras criadas cuenten su historia.


Un paso, a la larga, liberador en lo personal.

Muy bella película, la recomiendo. Y un momento hermoso, culinario, que llamo "la escena Crisco". Sï, relacionado con la manteca Crisco. Y otra cosa: siempre es un placer toparnos con Sissy Spacek en una película.


"You is kind. You is smart. You is important" (Aibileen to Mae en "Historias Cruzadas")

9.1.12

Con dos T


















También en los años 70 las mamás usaron la tecnología para entretener a sus hijos.


Mi mamá nos leía cuentos, y también los grababa para que no extrañáramos su voz mientras cumplía su multitasking. Y era genial.


Eso y otras presencias, como la gran biblioteca del pasillo de la casa, la llegada de nuevas y excelentes enciclopedias de avanzada producción, los regalos de libros juveniles, el respeto por lo escrito, nos hicieron lectores. Escuchando historias, las leímos. Ayer, en páginas impresas. Hoy también en páginas digitales.

Margueritte ("avec deux t", con dos T), o Margarita como mi mamá, es la protagonista de "Mis tardes con Margueritte" (La tête en friche, 2010), con la cual abrí mi 2012 de cine en sala. Si han visitado este blog de vez en cuando ya saben las predilectas: las calladitamente intensas, las que celebran la vida, los detalles, los encuentros furtivos e inesperados... Trailer


¿Y qué más inesperado que el encuentro cotidiano de una anciana lectora y un rudo obrero? Un hombre que ante nuestros ojos se transforma, con los acertados matices actorales de Depardieu, en el receptor y generador de una nueva vida, visualizador primero de la vivacidad de las imágenes dibujadas por palabras, beneficiario de la autoestima ganada por el desplazamiento interior promovido por la lectura y finalmente, celebrante de la amistad, la gratitud, el perdón, facilitado por la afinidad de las almas. Una historia de amor, sí, en muchos sentidos.
No diré mucho más, sólo que me siento contenta y privilegiada de haber iniciado mi aventura cinéfila de este año con esta pequeña, gran película basada en la novela homónima de Marie-Sabine Roger.

Véanla, serán felices, más sensibles, más humanos, de eso se trata también, me ha parecido siempre, el ritual ya centenario de contemplar el mundo-espejo desde una butaca.

(Margueritte, es decir, Margarita. Pero "con 2 t".)

31.12.11

¿Dónde comienza la paz?



Para cerrar el año 2011, que no fue muy cinematográfico en mi caso, recomiendo tres películas interesantes.





¡Pura filigrana narrativa! Combinada con la actuación cerebral y extrañamente intensa de Tilda Swinton. Cine apuntalado por la elegancia de los gestos, de los ambientes, cierta ambiguedad de la trama y, al mismo tiempo, obra de mucha contundencia y pasión. Y tono de tragedia.




Para el espectador que normalmente somos, mejor será ir preparado para escenas largas -larguísimas- concebidas para dibujar con calma y de manera realista, natural, las acciones, reacciones, pausas, tránsitos, giros y rutinas, nada extraordinarias, de sus tres personajes principales.


¿Y cuál recomiendo especialmente? En un mundo mejor (Hævnen, 2010). Sin dudas, una profunda y provocadora reflexión sobre la violencia y la paz en términos prácticos, pero desde su cara íntima, personal, germinal. La violencia que se activa o no se activa según la decisión consciente de cada persona. Un vistazo al trailer...



¿Cuándo es venganza, cuando es justicia?


Puede ser desalentador concluir que cargamos con una respuesta innata de violencia y que apartarnos de esa ruta supone un enorme esfuerzo de razón.
Puede ser esperanzador saber que se puede intentar, e incluso lograr, evitar la violencia.

¿Dónde se cuecen la violencia, el terrorismo, la persecución? ¿Cuándo empiezan en la vida de un individuo?


Pero alguna decisión diaria tenemos todos que tomar.


Finalmente, recomiendo un par de cortos: Tanghi argentini (2006) y Deep & Crisp & Even (2009), ambos disponibles en Youtube. Refrescantes cortometrajes con los cuales inicié el mes de Diciembre.


Esperando que 2012 venga con buenas películas... Inspiración y acción.


¡Feliz Año!

11.9.11

Fantasía del Odio







Más allá de mi escuela de música mataron a mi padre mi papá me sirvió el desayuno en una balacera vi los ojos de un Angel herido que disparaba después de caer por la ventana me miró a los ojos me dijeron vete que te van a matar me escondí en la camioneta de los tipos después supe que habían matado a mi madre los mismos que mataron a mi padre yo puedo odiar yo puedo vivir si odio viviré secuestrada toda la vida de una fantasía de venganza en la que aparecen personajes gélidos y azules yo puedo odiar o puedo no odiar si me consumen la orfandad y la pérdida nunca seré ni libre ni tendré sosiego qué significa ser guerrillero reinsertado qué significa reinsertarse mi papá era un reinsertado se llamaba Angel pero tuvo otra vida y se llamaba diablo eso fue antes de que me despertara por la mañana y me sirviera el desayuno soy blanca soy morena mi ciudad puede ser cualquier ciudad o jungla pero es una ciudad de Colombia pero los que me ven en esta película y conviven con la violencia saben que no importa el nombre del lugar y que yo estoy en el centro del odio y que el odio tiene forma de espiral es un cuento de nunca acabar el odio es un círculo donde bailan quienes tienen motivos y quienes no a mi padre lo mataron y al padre del que mató a mi padre también lo mataron y el cuerpo lo guardaron en varios sacos ahora sólo quedo yo y mi futuro puedo odiar puedo no odiar y alguien me pregunta adónde la llevo no sé porque es muy pronto y la película se acaba y perdonar yo todavía no sé ni que es eso puedo odiar puedo no odiar puedo atascarme pero también puedo moverme, puedo remitir suspender puedo no odiar más.




(Algo de lo que quedé pensando después de ver Saluda al Diablo de mi Parte del director colombiano Juan Felipe Orozco).

29.8.11

For Precious Girls Everywhere








("For Precious Girls Everywhere" - Dedicatoria final de la película “Precious”)

Hace unos años hice un post de películas “deprimentes imperdibles”

Hace unos días, después de ver por primera vez “Precious” (Lee Daniels, 2009), pensé erróneamente que la incluiría en esta lista.

Lo pensé bien… ¿Me deprimí realmente con esta película?

El sabor que dejan los últimos segundos de una película, que transcurren con los créditos finales, es una señal que vale la pena retener. Es fácil perderse el mensaje de estos segundos, pero es importante recordarlos. Y en este caso, el áspero y despiadado territorio emocional que conforma el mundo de “Precious” casi pudo más que la luminosa propuesta de renacimiento que encierra su historia.

De la película me fui a la novela: “Push” (1996, Sapphire). Libro duro, difícil de tragar, Dibujado desde un monólogo crudo, cándido, adolorido, cálido, estremecedor, humorístico, cruel. Un relato descarnado del abuso sexual y emocional sufrido desde una edad tan corta como imposible de imaginar, por una adolescente norteamericana de raza negra nativa de Harlem.

La película “Precious” muestra la transición de una vida de abuso a una vida de promesa, de la mano firme de una nueva identidad arduamente ganada. Ese pasadizo, ese rescate, esa evolución de “No ver” a “Ver” que experimenta Precious es un puente precario, mediado por el poder de la introspección, de la verbalización, de la visualización (“Write!” le implora y exige su maestra el día de una noticia particularmente devastadora).

El descubrimiento de las palabras, de los números, de la disciplina de estudiar, del afecto de personas que la aprecian, hace que Precious se reconozca y se destaque entre otros quienes, como ella, buscan y dan una segunda oportunidad. Pues en el libro coexisten con la historia de Precious otras historias, abusos semejantes, otras voces sobrevivientes a las cuales tiene acceso el lector. La verdadera dimensión del maltrato a Precious es descrita completamente en el libro, reducida en la película.

Una alternativa educacional que me recordó algo que en mi infancia conocí como “Parasistema” (mi padre daba clases en un liceo nocturno para adultos), cambia para siempre la vida de Precious. Mejor dicho: Precious acude, se presenta, a esa cita, a ese reto de cambiar. Así, la escuela, llamada “Each One Teach One”, así una tenaz y sensible maestra, Miss Rain, con una fe inquebrantable en el acto de escribir como vehículo de autodescubrimiento, así el espejo de otras compañeras, termina catalizando en Precious la irrevocabilidad de escoger una vida propia y diferente.

Siempre abonada por su fértil, salvadora imaginación.

Libro y película: más que recomendables. Precious es la narradora en ambos. En el libro, su “voz” va configurando un tajo hirviente que describe un maltrato inconcebible. La voz de Precious es real, una voz no editada, no estilizada, alimentada por un habla, una gramática, que cambia de color, de luz, de ritmo, disperso, saltarín, recurrente, impulsada: Precious.

En la película, la magnífica actuación de Gabourey Sidibe es razón de más para excluir a Precious de cualquier listado de películas “deprimentes”, aunque seguramente lo parezca. Monique, personificando a su madre, encabeza un elenco acompañante que bien vale la pena apreciar.

Volví a verla. Precious es, sin duda, una película imperdible. Y, según entiendo, muy controversial en su país.



"I'm alive inside. A bird is my heart. Mama and Daddy is not win. I'm winning.”

6.8.11

Los fantasmas de Macedonia




Interesante, ver una película ubicada un sitio que desconozco absolutamente (Macedonia), en un género que no suelo escoger (thriller), con actores que jamás he visto, andaba a tientas buscando posibles temas, posibles mensajes y símbolos, mientras recibía estudiadas imágenes de una parte del mundo y una cultura en los cuales no había reparado hasta ahora.

Entre los muertos (Senki, Milcho Manchevski -2007) se esmera marcadamente en lograr la apariencia de eso que se conoce como "hollywoodense". Por ahí, nada nuevo; puede decirse que es una historia de fantasmas y suspenso que ya se ha visto muchas veces. Ahora bien, eso no le quita ni emoción ni otros méritos como la fotografía y las actuaciones, donde se apoya realmente la fortaleza de esta película.


La fotografía es abundante en recursos, anclada en espectaculares paisajes (que provoca conocer) y artístico esfuerzo. Las actuaciones, sólidas, amplias, de intérpretes escogidos con mucho acierto. Destaca el protagonista "Lázaro" y uno de los fantasmas que lo acosan, "Menka", un ambiguo personaje que realmente no pude del todo descifrar.

Como dije, no sabía nada de Macedonia. Ahora sé algo. Pero en mi estado previo de no saber nada de Macedonia, la película está lo suficientemente bien contada como para permitirme aventurarme a adivinar por dónde pasan algunas de sus corrientes temáticas subterráneas. Universales. Incluso, esas sí, familiares para mí.

No dudo que además de las aventuras extrasensoriales del protagonista, es una película que nos habla del dolor de la historia, ancestral y reciente, de un pueblo. Una memoria literalmente sangrante. Me pareció escuchar el rumor de gentes desplazadas de su lugar de origen, dolor por la discriminación y la desigualdad, dolor existencial por vivir no estando realmente vivo y tener que atravesar la muerte para poder, finalmente, escoger la vida... Eso me pareció escuchar.

24.7.11

Il Bacio di Tosca al aire libre



Esta noche fui al cine. Cuando se filmó "Il bacio di Tosca" (Daniel Schmid, 1984) hace más de 20 años, uno se enteraba de las películas por "el cuerpo de Cultura" de un grueso diario, o volantes, o algún solitario afiche o comentario. Hoy no: estamos en el siglo XXI, basta con Twitter, basta con seguir, con buscar.

Así me encontró la noche este domingo, en la plaza Bolívar de Chacao, en mi silla plástica frente a la pantalla al aire libre, enmarcada en árboles, siluetas de patinetas y bicicletas que jugaban más allá. Se fue la tarde y quedó el campanario iluminado, la audiencia y su anonimidad, una calma de burbuja, un segmento luminoso y neutralizador, pacífico.

Prácticamente no sé nada de ópera pero desde esta noche tengo una nueva estrella a quien recordar, Sara Scuderi, y un lugar por conocer, la Casa Verdi. Scuderi se roba el show, es una de las ancianas cantantes líricas que la cámara de este documental muestra desde la Casa di Reposo per Musicisti. Tanta intensidad preservada en sus cuerpos octogenarios, nos llega intacta. No sólo emana de Scuderi, sino de todo el vistoso elenco de residentes del ancianato, otrora afamados intérpretes del canto lírico, otrora compositores, otrora arpistas, voces de una época ya casi centenaria.

Tan intensa su presencia, decía, que desde nuestras butacas plásticas azules hubo varios conatos de aplausos en varios momentos. Como si en lugar de esta Plaza Bolívar estuviéramos por obra de algún artificio, en la Scala di Milano. Una película sobre la etapa del retiro y del recuerdo después de una vida intensa, en este caso, de artistas que se consagraron a los aplausos, a los escenarios, a la música, a las emociones, a los colores y las texturas de sus trajes, y ahora se reviven a sí mismos en largos close-up, reveladores segundos de cámara que captan sus reacciones, dudas, y el intenso latido del corazón en sus frágiles cuellos mientras escuchan en tocadiscos sus voces de otro espacio y otro tiempo.

("Creo que cantaré hasta dos horas después de mi muerte...")

No tengo más que decir: si se topan con Il Bacio de Tosca, véanla, con el corazón abierto a personas queridas, admiradas por ustedes, que ya no están, que vivieron un mundo que no es éste y lo hicieron con pasión y honestidad hacia sus dones. Personas que llevaron su talento hasta octavas irrepetibles y esa intensidad, que traspasa la cámara, las sostiene, las sostuvo, en sus últimas andanzas por la casa que Verdi tuvo a bien entregar para esta posteridad.

(Una película de insectos, plagada de colores y aventuras, se despide con una toma reveladora de que aquella inmensa jungla universo de 2 horas era apenas un punto en un gran parque de una gran ciudad.
En Il Bacio di Tosca, no se paren de la butaca, no busquen el control remoto, sin haber disfrutado de la última toma. Pongan atención al sonido. Ese intenso universo lírico, de remembranza, de amor por el arte, de 2 horas, era apenas una vieja casa, en una transitada calle, en una agitada ciudad, en un turbulento mundo, donde poco a poco, en la toma, las voces, los dramas, el piano, se van perdiendo, diluyendo, entre bocinas, tráfico, maquinaria, ciudad. Son pasado, voces pasadas, un tiempo sin tiempo, un punto apenas, en una gran avenida de una gran ciudad.)

21.7.10

En un tobogán de barro




"Taking Woodstock" no es una película sobre la tarima de Woodstock, sino sobre la "cola" de Woodstock. Sobre la periferia del concierto, cuerpos-satélites gravitando y-literalmente- sobre el reguero que dejó la enorme movilización.


Resulta a propósito des-romantizadora y sin música! (Interesante: corrí para no perderme ni un minuto de música pero nunca llegue a escucharla, orillando como estuve durante toda la peli, junto con los hippies, siempre caminando y sorteando carros, camionetas, gente, barro, carpas, ventorrillos, en tránsito hacia algo que sucedía en un punto lejano, estuve presente sin enterarme de las canciones/mensaje, sin saber muy bien hacia dónde iba ni por qué).

Creo que el director hizo un muy buen trabajo metiéndonos en ese tiempo fragmentado, esa muchedumbre etérea e inmersa en el barro, registrando esa perspectiva laxa, alucinante, a la distancia, de los que van a la cola de las grandes movilizaciones, de los que nunca llegan en realidad a la meta porque ésta sucede mientras se avanza hacia ella, en una época donde no podía uno comunicarse por celular con los que estaban cerca de la tarima.

Para Eliot, su protagonista, el recorrido tuvo un sentido y un fin transformador y liberador. Personaje real, Elliot Tiber, fue el emprendedor y coordinador que dio una sede al famoso festival. En el terreno quedó la basura y el barro; para Eliot, fue el comienzo de una vida distinta.

18.7.10

Bob, lejos de Tokio



Doce años antes de que Bob, de "Lost in Translation", aterrizara en Japón para filmar un comercial de whisky...

Estaba otro Bob, perdido en New Hampshire.

De unos años donde no necesariamente había que llenar todos los espacios (silencios) de una película con el soundtrack (y me encantan los soundtracks), y la televisión reinaba todavía como medio de comunicación, recomiendo esta comedia de 1991 con esa maravilla de actor que es Bill Murray, acompañado por Richard Dreyfuss.

En What about Bob? Bill Murray y Richard Dreyfuss, respectivamente como paciente "multifóbico"histriónicamente ansioso y un siquiatra de vanidad desbordante, construyen una serie de episodios clásicamente cómicos que exploran a su modo la relación médico-paciente.

¡No apta para médicos y terapeutas sin sentido del humor! Claramente la película es una exageración de situaciones reales pero no está exenta de algunas reflexiones. La caricaturesca inversión de roles, la popularidad que adquiere Bob y la manera como a través de la familia del siquiatra percibimos lo nada fácil que debe ser vivir con él, dejan algo en qué pensar.

Otra más que pesco del libro "Motion Picture Prescription" del Dr. Gary Solomon.

Si Bill Murray no les arranca aunque sea (01) carcajada con ésta... ¿Algo anda mal?

30.5.10

El CHANCE de caminar con Dustin y Emma



Se llama "Last Chance Harvey". No se la pierdan; sobre todo si les gustan las películas donde no pasa nada :-) pero a la vez pasa mucho. Y los Brief Encounters. Y las grandes pasiones subterráneas ¿Recuerdan a Emma Thompson y Anthony Hopkins en Lo que queda del día? Y Perdidos en Tokio dirigida por Sofia Coppola? Y Antes del Amanacer/Atardecer, etc.

Kate & Harvey no es Lo que queda del día: pero requiere de sus dos actores principales destrezas de esa tesitura. El lenguaje corporal que los distingue de una pareja de personajes (y de actores) más jóvenes; la calma y la gracia, la paciencia y la intensidad. Convincentes interpretaciones de dos grandes del cine. La diferencia de estatura no es más que un chiste y un detalle que agrega realismo a la historia: pero ambos se complementan en su talla de sensibles, profundos actores.

Nota aparte para destacar a la actriz Liane Balaban, quien supo identificar la importancia de sus breves apariciones para dar a la hija del personaje de Dustin Hoffmann el contenido necesario para comprender en fracciones de segundo una historia de dolor padre-hija.

Si la quieren ver ¡Vuelen! Pocos ven estas pelis y las quitan de cartelera en un suspiro. En la sala donde la ví, éramos 3.

22.2.10

Como nos narran los cuentos










El de arriba es el guionista Atom Egoyan, según una entrevista a Declan McGrath yFelim MacDermott, nombrado así por sus padres armenios "cuando se acababa de construir la primera central nuclear egipcia".

El de abajo es el actor Ian Holm, protagonista de El Dulce Porvenir (The Sweet Hereafter, 1997), escrita y dirigida por Atom Egoyan. Ian es el pivote de esta historia.

La del medio es Sarah Polley, actriz que he podido apreciar ya en tres oportunidades con ésta y las tres me han resultado experiencias de fuerte impacto emocional: Mi Vida Sin Mí; La Vida Secreta de las Palabras y The Sweet Hereafter. Por esta pequeña muestra me atrevo a opinar que no le teme a personajes complejos, profundamente heridos, en historias con temas límite y directores listos para desnudar y rasgar.

Dejo acá una cita de Egoyan sobre su forma predilecta de narrar y les recomiendo esta película si les gusta armar rompecabezas y quedarse pensando en las pelis un buen rato después de apagar el reproductor.

"La narración no lineal permite que el espectador explore, rechace o se vincule a un personaje y su situación, de una manera que no puede conseguir la narrativa tradicional."
Y conviene recordar el cuento, como nos lo contaron y/o leímos :-)

15.2.10

Una escena muy "pavosa" (con 7 años de mala suerte)

La siguiente escena es el final de La Dama de Shanghai en el salón de los espejos(alerta de spoiler) .

Veredicto: Siete años de mala suerte.

"Todo el mundo termina siendo el tonto útil de otra persona. La única manera de no meterse en líos es ponerse viejo. Mejor me concentro en eso de ahora en adelante."

10.2.10

Meryl Streep en El Ateneo de Caracas





Encontré en mi archivo este programa de mano que distribuyó el Ateneo de Caracas durante el ciclo "Meryl Streep: Las Metamorfosis de una Actriz" (Agosto 20 a Septiembre 16 de 1989).

Celebrada hace 20 años, la muestra de la Sala y Ensayo Margot Benacerraf incluyó las siguientes películas:
El Francotirador - The Deer Hunter (1978)
Manhattan - Manhattan (1979)
Kramer Vs. Kramer - Kramer vs. Kramer (1979)
La Decisión de Sofía - Sophie's Choice (1982)
En la Quietud de la Noche - Still of the Night (1982)
Reacción en Cadena - Silkwood (1983)
Amor a Primera Vista - Falling in Love (1984)
África Mía - Out of Africa (1985)
Plenty o Una Mujer Rebelde - Plenty (1985)
La Amante del Teniente Francés - The French Lieutenant's Woman (1981)
El Difícil Arte de Amar - Heartburn (1986)
Tallo de Hierro - Ironweed (1987)
Un Grito en la Oscuridad - Evil Angels (1988)

1.2.10

On Golden Pond





Indicada en mi libro The Motion Picture Prescription (Gary Solomon) estaba y la he tomado en una sola dosis. Es un poema -no, viene en forma de película- llamada On Golden Pond y es del año 1981.


Intensa. Intensamente hermosa. En temas, en poesía, intensa en actuaciones, intensa en recuerdos, silencios y sonidos interiores, en resonancias.

El Dr. Solomon la recomienda para las personas que deseen explorar temas como viejos conflictos con los padres, dificultades para comunicarse y abrirse ante un ser muy querido e
importante, a plena conciencia del paso del tiempo... Entre otros "temas de sanación" sugeridos por este amable doctor de películas.


On Golden Pond es conmovedora y es un espejo de la vida, entre otras cosas, porque nos pone a ser testigos de ese misterioso, complejo, noble músculo que entre dos se forma cuando se ha compartido toda una vida juntos. Ver a Henry Fonda y Katharine Hepburn acoplados prácticamente a la perfección como personajes y como artistas, te llena el alma de espectador de orgullo por la vida y por el cine.

No siendo conocedora de las epocas doradas de estos grandes actores, tan sólo pude recordar en la mirada de Henry Fonda anciano la intensidad que le vi hace un par de años en
mi DVD de Las Uvas de la Ira (The Grapes of Wrath, de 1940). Y no pude sino admirar, con un espontáneo y súbito afecto, a una fuerte, serena, alegre anciana Hepburn, arrancando su bote de motor fuera de borda, así no más ...

Cuánto cine me espera allá por esos años ... Cuánto por rebobinar.

P.D. Un momento. ¿Como es posible que Katharine Hepburn y Henry Fonda le dieran permiso a Billy de 13 años para pasear solo en esa lancha por el lago?

Misterios de las películas. Pero me alegra que lo hicieran porque la escena de Bill solito, acelerando por ese lago adentro, haciendo piruetas en esa lancha es un momento demasiado sabroso, tanto que provoca volver a tener esa edad y saber manejar una lancha y tener unos abuelitos tan consentidores que no sólo tienen una casa en el lago sino también lancha y se la prestan a uno un rato...

24.1.10

Desentierros


Con placentera conclusión termina mi domingo. No sé si existen o no las coincidencias pero qué casualidad que una mano afanosa corrigiera la "grilla" de Enero del Celarg y encima de la casilla donde decía "Un lugar lejano" de José Ramón Novoa (la película que me proponía ver) pegaran un papelito que decía "Venezzia" de Haik Gazarian. Casualidad, pues porque hoy por la mañana saqué un postergado DVD obsequio de mi hermana titulado "Closing the Ring" y después por la tarde me sale "Venezzia"(?)

Ambos relatos centrados en mujeres que encontraron el amor de su vida en soldados estadounidenses. Dos mujeres de una misma época histórica (la Segunda Guerra Mundial), una en Michigan y otra en la costa venezolana! No entraré acá en consideraciones de calidad ni de distancias actorales y producción; ambas películas captaron mi interés, por razones y temas muy diferentes. Y me divierte el hecho de haber visto las dos -por casualidad- en un mismo día.

Encuentro interesante que sin complejos un director venezolano se atreva a plantear en Venezzia una historia de espías y submarinos nazis al calor de unos tambores de carnaval, huevos pericos, caraotas negras, arepas, hallacas, selva, playa y... petróleo. El mismo ha dicho que quiso presentar una postal de nuestro país (y la comida, su preparación en curados sartenes negros, me recordó una alegre y colorida escena de cocina de La Virgen Negra). Según se afirma en Venezzia, 60% del petróleo de los aliados en WWII fue proporcionado por Venezuela.

Venezzia ha sido elogiada einsultada por "disparatada"."Closing the Ring"también parece haber encantado y desalentado a los críticos.

Me parece que Closing... es definitivamente un relato muy sensible sobre el tema del duelo, pero del tipo de duelo que nunca se ha querido conversar ni afrontar, de su dureza y su permanencia, del dolor suspendido que inutiliza y atrofia la vitalidad de un ser humano y termina impactando severamente la propia vida y la de los seres más cercanos.

Una ráfaga de mucha vida, color y movimiento le aporta el personaje de "Jimmy" como el desenterrador del anillo y desinhibido enlace entre dos épocas, en lo que termina siendo alguna posibilidad de esperanza de liberación y alivio para la anciana protagonista. Una mujer que suprimió sus afectos y se autoexcluyó prácticamente de los pesares y alegrías de la vida.

Dos historias impactadas y rasgadas por una misma guerra, pero donde sus protagonistas toman decisiones radicalmente distintas que les permitirán aferrarse al pasado o moverse hacia el futuro. Enfoques, el de una y el de la otra, para nada parecidos, que les permitirán disfrutar o no de la vida, después de un mismo dolor y pérdida.

18.1.10

A not-so-me Sunday


Huyendo siempre del gentío que se ha vuelto Caracas, jamás voy el domingo al cine pero este domingo encontré una ranura de MUTE y extraño desierto en la función de 12,40 M de Cines Unidos de El Marqués y me colé en una opción tampoco muy típica para mí pero era tanto el "buzz" sobre esta materia (Avatar) que tenía que verla, y a verla fui.

Bueno, pues valió la pena la transgresión de mi ocio reclusivo dominical!
Si no han visto Avatar, vayan y no la dejen pasar. NO comentaré nada porque a ustedes les sobran los reviews por todos lados, y yo ¿qué podría agregar? Sólo diré como el personaje de Sigourney Weaver ("Dra. Grace Augustine"), si yo, por alguna casualidad de este universo, voy algún día a un lugar así, como el paraíso de estos aborígenes azules, pues yo también"QUIERO TOMAR UNAS MUESTRAS..."

Mi mente pervertida por la politica de mi país (Chavez 1998-2010) me quita inocencia de espectadora. Sï, me resta, pero qué se le va a hacer. Todo deja mella en esta vida, no? Donde quizás hubiera visto sólo la fábula de un buen salvaje, se me aparecían Mesías y crédulas multitudes, y en medio de aquellas hipnotizantes selvas avatareñas que me cegaron por preciosos segundos con sus medusas cibernéticas, espíritus bondadosos de New Age, me despertaba en plena función alarmada por la familiar utopía romántica de un presunto pasado perfecto nativo.

Sí, la película lleva su mensaje de "paz y amor" en fin... nada más, Véanla.
Véanla, yo veria Avatar muchas veces porque es un espectacular, espectacular entretenimiento, sin duda un refinado esmero de técnica y tecnología. Y una nota humana aquí, el poderoso mensaje liberador que la experiencia de controlar a su Avatar obsequia particularmente al personaje "Jake Sully" de Sam Worthington.

Es más, pienso que en la Academia deben darle su premio a Neytiri: no hay duda de que es una criatura mucho más expresiva que algunas estrellas de alfombra roja... ¿Cabrá Neytiri en el Shrine Auditorium de Los Angeles? El que no va a caber de orgullo será su papá: James Cameron.

¿Ya les dije ya? Véanla.