24.7.11

Il Bacio di Tosca al aire libre



Esta noche fui al cine. Cuando se filmó "Il bacio di Tosca" (Daniel Schmid, 1984) hace más de 20 años, uno se enteraba de las películas por "el cuerpo de Cultura" de un grueso diario, o volantes, o algún solitario afiche o comentario. Hoy no: estamos en el siglo XXI, basta con Twitter, basta con seguir, con buscar.

Así me encontró la noche este domingo, en la plaza Bolívar de Chacao, en mi silla plástica frente a la pantalla al aire libre, enmarcada en árboles, siluetas de patinetas y bicicletas que jugaban más allá. Se fue la tarde y quedó el campanario iluminado, la audiencia y su anonimidad, una calma de burbuja, un segmento luminoso y neutralizador, pacífico.

Prácticamente no sé nada de ópera pero desde esta noche tengo una nueva estrella a quien recordar, Sara Scuderi, y un lugar por conocer, la Casa Verdi. Scuderi se roba el show, es una de las ancianas cantantes líricas que la cámara de este documental muestra desde la Casa di Reposo per Musicisti. Tanta intensidad preservada en sus cuerpos octogenarios, nos llega intacta. No sólo emana de Scuderi, sino de todo el vistoso elenco de residentes del ancianato, otrora afamados intérpretes del canto lírico, otrora compositores, otrora arpistas, voces de una época ya casi centenaria.

Tan intensa su presencia, decía, que desde nuestras butacas plásticas azules hubo varios conatos de aplausos en varios momentos. Como si en lugar de esta Plaza Bolívar estuviéramos por obra de algún artificio, en la Scala di Milano. Una película sobre la etapa del retiro y del recuerdo después de una vida intensa, en este caso, de artistas que se consagraron a los aplausos, a los escenarios, a la música, a las emociones, a los colores y las texturas de sus trajes, y ahora se reviven a sí mismos en largos close-up, reveladores segundos de cámara que captan sus reacciones, dudas, y el intenso latido del corazón en sus frágiles cuellos mientras escuchan en tocadiscos sus voces de otro espacio y otro tiempo.

("Creo que cantaré hasta dos horas después de mi muerte...")

No tengo más que decir: si se topan con Il Bacio de Tosca, véanla, con el corazón abierto a personas queridas, admiradas por ustedes, que ya no están, que vivieron un mundo que no es éste y lo hicieron con pasión y honestidad hacia sus dones. Personas que llevaron su talento hasta octavas irrepetibles y esa intensidad, que traspasa la cámara, las sostiene, las sostuvo, en sus últimas andanzas por la casa que Verdi tuvo a bien entregar para esta posteridad.

(Una película de insectos, plagada de colores y aventuras, se despide con una toma reveladora de que aquella inmensa jungla universo de 2 horas era apenas un punto en un gran parque de una gran ciudad.
En Il Bacio di Tosca, no se paren de la butaca, no busquen el control remoto, sin haber disfrutado de la última toma. Pongan atención al sonido. Ese intenso universo lírico, de remembranza, de amor por el arte, de 2 horas, era apenas una vieja casa, en una transitada calle, en una agitada ciudad, en un turbulento mundo, donde poco a poco, en la toma, las voces, los dramas, el piano, se van perdiendo, diluyendo, entre bocinas, tráfico, maquinaria, ciudad. Son pasado, voces pasadas, un tiempo sin tiempo, un punto apenas, en una gran avenida de una gran ciudad.)

21.7.10

En un tobogán de barro




"Taking Woodstock" no es una película sobre la tarima de Woodstock, sino sobre la "cola" de Woodstock. Sobre la periferia del concierto, cuerpos-satélites gravitando y-literalmente- sobre el reguero que dejó la enorme movilización.


Resulta a propósito des-romantizadora y sin música! (Interesante: corrí para no perderme ni un minuto de música pero nunca llegue a escucharla, orillando como estuve durante toda la peli, junto con los hippies, siempre caminando y sorteando carros, camionetas, gente, barro, carpas, ventorrillos, en tránsito hacia algo que sucedía en un punto lejano, estuve presente sin enterarme de las canciones/mensaje, sin saber muy bien hacia dónde iba ni por qué).

Creo que el director hizo un muy buen trabajo metiéndonos en ese tiempo fragmentado, esa muchedumbre etérea e inmersa en el barro, registrando esa perspectiva laxa, alucinante, a la distancia, de los que van a la cola de las grandes movilizaciones, de los que nunca llegan en realidad a la meta porque ésta sucede mientras se avanza hacia ella, en una época donde no podía uno comunicarse por celular con los que estaban cerca de la tarima.

Para Eliot, su protagonista, el recorrido tuvo un sentido y un fin transformador y liberador. Personaje real, Elliot Tiber, fue el emprendedor y coordinador que dio una sede al famoso festival. En el terreno quedó la basura y el barro; para Eliot, fue el comienzo de una vida distinta.

18.7.10

Bob, lejos de Tokio



Doce años antes de que Bob, de "Lost in Translation", aterrizara en Japón para filmar un comercial de whisky...

Estaba otro Bob, perdido en New Hampshire.

De unos años donde no necesariamente había que llenar todos los espacios (silencios) de una película con el soundtrack (y me encantan los soundtracks), y la televisión reinaba todavía como medio de comunicación, recomiendo esta comedia de 1991 con esa maravilla de actor que es Bill Murray, acompañado por Richard Dreyfuss.

En What about Bob? Bill Murray y Richard Dreyfuss, respectivamente como paciente "multifóbico"histriónicamente ansioso y un siquiatra de vanidad desbordante, construyen una serie de episodios clásicamente cómicos que exploran a su modo la relación médico-paciente.

¡No apta para médicos y terapeutas sin sentido del humor! Claramente la película es una exageración de situaciones reales pero no está exenta de algunas reflexiones. La caricaturesca inversión de roles, la popularidad que adquiere Bob y la manera como a través de la familia del siquiatra percibimos lo nada fácil que debe ser vivir con él, dejan algo en qué pensar.

Otra más que pesco del libro "Motion Picture Prescription" del Dr. Gary Solomon.

Si Bill Murray no les arranca aunque sea (01) carcajada con ésta... ¿Algo anda mal?

30.5.10

El CHANCE de caminar con Dustin y Emma



Se llama "Last Chance Harvey". No se la pierdan; sobre todo si les gustan las películas donde no pasa nada :-) pero a la vez pasa mucho. Y los Brief Encounters. Y las grandes pasiones subterráneas ¿Recuerdan a Emma Thompson y Anthony Hopkins en Lo que queda del día? Y Perdidos en Tokio dirigida por Sofia Coppola? Y Antes del Amanacer/Atardecer, etc.

Kate & Harvey no es Lo que queda del día: pero requiere de sus dos actores principales destrezas de esa tesitura. El lenguaje corporal que los distingue de una pareja de personajes (y de actores) más jóvenes; la calma y la gracia, la paciencia y la intensidad. Convincentes interpretaciones de dos grandes del cine. La diferencia de estatura no es más que un chiste y un detalle que agrega realismo a la historia: pero ambos se complementan en su talla de sensibles, profundos actores.

Nota aparte para destacar a la actriz Liane Balaban, quien supo identificar la importancia de sus breves apariciones para dar a la hija del personaje de Dustin Hoffmann el contenido necesario para comprender en fracciones de segundo una historia de dolor padre-hija.

Si la quieren ver ¡Vuelen! Pocos ven estas pelis y las quitan de cartelera en un suspiro. En la sala donde la ví, éramos 3.

22.2.10

Como nos narran los cuentos










El de arriba es el guionista Atom Egoyan, según una entrevista a Declan McGrath yFelim MacDermott, nombrado así por sus padres armenios "cuando se acababa de construir la primera central nuclear egipcia".

El de abajo es el actor Ian Holm, protagonista de El Dulce Porvenir (The Sweet Hereafter, 1997), escrita y dirigida por Atom Egoyan. Ian es el pivote de esta historia.

La del medio es Sarah Polley, actriz que he podido apreciar ya en tres oportunidades con ésta y las tres me han resultado experiencias de fuerte impacto emocional: Mi Vida Sin Mí; La Vida Secreta de las Palabras y The Sweet Hereafter. Por esta pequeña muestra me atrevo a opinar que no le teme a personajes complejos, profundamente heridos, en historias con temas límite y directores listos para desnudar y rasgar.

Dejo acá una cita de Egoyan sobre su forma predilecta de narrar y les recomiendo esta película si les gusta armar rompecabezas y quedarse pensando en las pelis un buen rato después de apagar el reproductor.

"La narración no lineal permite que el espectador explore, rechace o se vincule a un personaje y su situación, de una manera que no puede conseguir la narrativa tradicional."
Y conviene recordar el cuento, como nos lo contaron y/o leímos :-)

15.2.10

Una escena muy "pavosa" (con 7 años de mala suerte)

La siguiente escena es el final de La Dama de Shanghai en el salón de los espejos(alerta de spoiler) .

Veredicto: Siete años de mala suerte.

"Todo el mundo termina siendo el tonto útil de otra persona. La única manera de no meterse en líos es ponerse viejo. Mejor me concentro en eso de ahora en adelante."

10.2.10

Meryl Streep en El Ateneo de Caracas





Encontré en mi archivo este programa de mano que distribuyó el Ateneo de Caracas durante el ciclo "Meryl Streep: Las Metamorfosis de una Actriz" (Agosto 20 a Septiembre 16 de 1989).

Celebrada hace 20 años, la muestra de la Sala y Ensayo Margot Benacerraf incluyó las siguientes películas:
El Francotirador - The Deer Hunter (1978)
Manhattan - Manhattan (1979)
Kramer Vs. Kramer - Kramer vs. Kramer (1979)
La Decisión de Sofía - Sophie's Choice (1982)
En la Quietud de la Noche - Still of the Night (1982)
Reacción en Cadena - Silkwood (1983)
Amor a Primera Vista - Falling in Love (1984)
África Mía - Out of Africa (1985)
Plenty o Una Mujer Rebelde - Plenty (1985)
La Amante del Teniente Francés - The French Lieutenant's Woman (1981)
El Difícil Arte de Amar - Heartburn (1986)
Tallo de Hierro - Ironweed (1987)
Un Grito en la Oscuridad - Evil Angels (1988)

1.2.10

On Golden Pond





Indicada en mi libro The Motion Picture Prescription (Gary Solomon) estaba y la he tomado en una sola dosis. Es un poema -no, viene en forma de película- llamada On Golden Pond y es del año 1981.


Intensa. Intensamente hermosa. En temas, en poesía, intensa en actuaciones, intensa en recuerdos, silencios y sonidos interiores, en resonancias.

El Dr. Solomon la recomienda para las personas que deseen explorar temas como viejos conflictos con los padres, dificultades para comunicarse y abrirse ante un ser muy querido e
importante, a plena conciencia del paso del tiempo... Entre otros "temas de sanación" sugeridos por este amable doctor de películas.


On Golden Pond es conmovedora y es un espejo de la vida, entre otras cosas, porque nos pone a ser testigos de ese misterioso, complejo, noble músculo que entre dos se forma cuando se ha compartido toda una vida juntos. Ver a Henry Fonda y Katharine Hepburn acoplados prácticamente a la perfección como personajes y como artistas, te llena el alma de espectador de orgullo por la vida y por el cine.

No siendo conocedora de las epocas doradas de estos grandes actores, tan sólo pude recordar en la mirada de Henry Fonda anciano la intensidad que le vi hace un par de años en
mi DVD de Las Uvas de la Ira (The Grapes of Wrath, de 1940). Y no pude sino admirar, con un espontáneo y súbito afecto, a una fuerte, serena, alegre anciana Hepburn, arrancando su bote de motor fuera de borda, así no más ...

Cuánto cine me espera allá por esos años ... Cuánto por rebobinar.

P.D. Un momento. ¿Como es posible que Katharine Hepburn y Henry Fonda le dieran permiso a Billy de 13 años para pasear solo en esa lancha por el lago?

Misterios de las películas. Pero me alegra que lo hicieran porque la escena de Bill solito, acelerando por ese lago adentro, haciendo piruetas en esa lancha es un momento demasiado sabroso, tanto que provoca volver a tener esa edad y saber manejar una lancha y tener unos abuelitos tan consentidores que no sólo tienen una casa en el lago sino también lancha y se la prestan a uno un rato...

24.1.10

Desentierros


Con placentera conclusión termina mi domingo. No sé si existen o no las coincidencias pero qué casualidad que una mano afanosa corrigiera la "grilla" de Enero del Celarg y encima de la casilla donde decía "Un lugar lejano" de José Ramón Novoa (la película que me proponía ver) pegaran un papelito que decía "Venezzia" de Haik Gazarian. Casualidad, pues porque hoy por la mañana saqué un postergado DVD obsequio de mi hermana titulado "Closing the Ring" y después por la tarde me sale "Venezzia"(?)

Ambos relatos centrados en mujeres que encontraron el amor de su vida en soldados estadounidenses. Dos mujeres de una misma época histórica (la Segunda Guerra Mundial), una en Michigan y otra en la costa venezolana! No entraré acá en consideraciones de calidad ni de distancias actorales y producción; ambas películas captaron mi interés, por razones y temas muy diferentes. Y me divierte el hecho de haber visto las dos -por casualidad- en un mismo día.

Encuentro interesante que sin complejos un director venezolano se atreva a plantear en Venezzia una historia de espías y submarinos nazis al calor de unos tambores de carnaval, huevos pericos, caraotas negras, arepas, hallacas, selva, playa y... petróleo. El mismo ha dicho que quiso presentar una postal de nuestro país (y la comida, su preparación en curados sartenes negros, me recordó una alegre y colorida escena de cocina de La Virgen Negra). Según se afirma en Venezzia, 60% del petróleo de los aliados en WWII fue proporcionado por Venezuela.

Venezzia ha sido elogiada einsultada por "disparatada"."Closing the Ring"también parece haber encantado y desalentado a los críticos.

Me parece que Closing... es definitivamente un relato muy sensible sobre el tema del duelo, pero del tipo de duelo que nunca se ha querido conversar ni afrontar, de su dureza y su permanencia, del dolor suspendido que inutiliza y atrofia la vitalidad de un ser humano y termina impactando severamente la propia vida y la de los seres más cercanos.

Una ráfaga de mucha vida, color y movimiento le aporta el personaje de "Jimmy" como el desenterrador del anillo y desinhibido enlace entre dos épocas, en lo que termina siendo alguna posibilidad de esperanza de liberación y alivio para la anciana protagonista. Una mujer que suprimió sus afectos y se autoexcluyó prácticamente de los pesares y alegrías de la vida.

Dos historias impactadas y rasgadas por una misma guerra, pero donde sus protagonistas toman decisiones radicalmente distintas que les permitirán aferrarse al pasado o moverse hacia el futuro. Enfoques, el de una y el de la otra, para nada parecidos, que les permitirán disfrutar o no de la vida, después de un mismo dolor y pérdida.

18.1.10

A not-so-me Sunday


Huyendo siempre del gentío que se ha vuelto Caracas, jamás voy el domingo al cine pero este domingo encontré una ranura de MUTE y extraño desierto en la función de 12,40 M de Cines Unidos de El Marqués y me colé en una opción tampoco muy típica para mí pero era tanto el "buzz" sobre esta materia (Avatar) que tenía que verla, y a verla fui.

Bueno, pues valió la pena la transgresión de mi ocio reclusivo dominical!
Si no han visto Avatar, vayan y no la dejen pasar. NO comentaré nada porque a ustedes les sobran los reviews por todos lados, y yo ¿qué podría agregar? Sólo diré como el personaje de Sigourney Weaver ("Dra. Grace Augustine"), si yo, por alguna casualidad de este universo, voy algún día a un lugar así, como el paraíso de estos aborígenes azules, pues yo también"QUIERO TOMAR UNAS MUESTRAS..."

Mi mente pervertida por la politica de mi país (Chavez 1998-2010) me quita inocencia de espectadora. Sï, me resta, pero qué se le va a hacer. Todo deja mella en esta vida, no? Donde quizás hubiera visto sólo la fábula de un buen salvaje, se me aparecían Mesías y crédulas multitudes, y en medio de aquellas hipnotizantes selvas avatareñas que me cegaron por preciosos segundos con sus medusas cibernéticas, espíritus bondadosos de New Age, me despertaba en plena función alarmada por la familiar utopía romántica de un presunto pasado perfecto nativo.

Sí, la película lleva su mensaje de "paz y amor" en fin... nada más, Véanla.
Véanla, yo veria Avatar muchas veces porque es un espectacular, espectacular entretenimiento, sin duda un refinado esmero de técnica y tecnología. Y una nota humana aquí, el poderoso mensaje liberador que la experiencia de controlar a su Avatar obsequia particularmente al personaje "Jake Sully" de Sam Worthington.

Es más, pienso que en la Academia deben darle su premio a Neytiri: no hay duda de que es una criatura mucho más expresiva que algunas estrellas de alfombra roja... ¿Cabrá Neytiri en el Shrine Auditorium de Los Angeles? El que no va a caber de orgullo será su papá: James Cameron.

¿Ya les dije ya? Véanla.

20.9.09

La villana de al lado




"Viste como golpeaban y maltrataban a tu hermana..."
Y no hiciste nada.



- Pensé que era una película de terror.
Dijo un poco desilusionada la chica de la butaca de al lado. Qué inesperado cambio de género.
- Resulta que es más drama que terror.
Concluyó, terminando sus cotufas y disponiendo su postura temporal a digerir otros contenidos, visto ya que no habría ni gritos ni exageradas palpitaciones.

"Pues yo sí creo que es de terror" pensé.
La peli es "El Encierro" (An American Crime, 2007 - Tommy O'Haver) Bien terrorífica. Si no lo creen, lean qué de la vida real la inspiró.

No brincarás de tu asiento pero te retorcerás por dentro al ver el espectáculo de una mente laberíntica (que podría ser de cualquiera que conozcas, de hecho) y la ejecutoria de la crueldad te dejan frío en la butaca. Y todo a cargo de un ser humano. No de un alienígena, o de un serial killer o un caníbal, sino una mujer de carne y hueso que sufre, padece, y plancha la ropa de otros para medio sobrevivir. Un ser humano devorado por sus propios e infinitos tormentos.

Entonces para qué verla. En mi opinión, para ver a una mujer de la vida real brillantemente interpretada por una actriz que atinó dándole una vulnerabilidad y una contradictoria vibración a su personaje. La absorbente interpretación actoral de Catherine Keener se adueña de un complejo personaje que lograr sembrar un terror interior, que resuena en muchas preguntas que se quedan sin respuesta. Igualmente admirable el trabajo de la joven Ellen Page, conocida por Juno.

Más allá de los hechos concretos narrados en el filme (el caso de Gertrude Baniszewski en Indiana, años 60), recomiendo esta experiencia cinematográfica (deprimente) porque perfectamente pudiera ser una ilustración del miedo.
En una escala más grande, An American Crime termina siendo una ilustración del inexplicable y corrosivo efecto del miedo cuando se instala en una familia, en una pareja, en un grupo humano, en una sociedad. Un retrato de esa parte de la naturaleza humana relacionada con nuestra capacidad destructora, nuestra potencialidad agresora, abusiva, irresistiblemente perversa.

Una peli imperdible para todos los interesados en la conducta humana, los vericuetos de la mente y sus "desequilibrios" y para los amantes de los acertijos de la interpretación actoral.

¿Cuánto puede transformarse un individuo ante el poder ilimitado de hacer daño si llegase a detentarlo?

Puede que no sea una película "de terror" de esas que explotan la taquilla. Pero ciertamente lo es porque atañe a lo que pudiéramos ser pero no quisiéramos jamás ser o experimentar. El miedo, el silencio cómplice o cobarde, existen. Son una realidad.
Y qué es o no es crimen, ¿torturar o callar?

Además, nadie me va a decir que esta señora actriz Keener no resulta a la larga bien scary de verdad. Y pensar que todo eso pasó de verdad...

9.8.09

Manantiales subterráneos


Playa del Futuro (Peter Lichtefeld, 2005) me la obsequió mi hermana. Hoy Domingo la ví y puedo decir que le podría gustar a muchas personas, espero, pero especialmente le gustará a todo el que tenga entre sus pasatiempos ser un espectador-pescador: es una oportunidad cinematográfica confeccionada con creatividad para hablar sin estridencias, con el silencio incluso. Una peli que se siente inspirada en el afecto personal por situaciones o lugares específicos y experiencias cercanas al corazón de quien la concibió o llevó a cabo. De alguna manera eso se percibe en momentos contemplativos de la peli, intercalados aquí y allá, para nuestra alegría :-)


Personalmente me parece que por el lado de los temas que presenta y explora es donde se halla buena parte de su fortaleza; pero igualmente, es una película que disfruté porque gracias a su estilo narrativo, el protagonismo no pertenece a ningún personaje o grupo en particular sino que todo funciona como un agradable concierto donde en un determinado momento, cada instrumentista se aferra a su pequeño turno de hacer una "descarga" (así le decimos en Venezuela :-) y lucirse pues, ante un público ansioso de ver qué tiene cada virtuoso por dentro y qué tiene para mostrar. En Playa del Futuro, este estilo de contar permite que el efecto global sea equilibrado, con personajes que son personas de carne y hueso que logran tocarnos de alguna manera con su individual, única y revelada muestra de arte, impulso y actitud. Todos participan, todos son comensales en una mesa en la que uno participa también si quiere y se disfruta adivinando, o intentando adivinar, rápidamente en sus rostros de dónde pueden venir y/o hacia dónde quieren ir.

El ambiente geográfico es desértico y es hermoso, callado y dispuesto a recibir, y a veces parece un "decorado" inmóvil, encuadrado de manera amplia para terminar enfocándonos en la persona que lo transita y que lleva un sueño concreto en el momento, detrás del cual se mueve con decisión y con pasión.

A los pescadores de temas, qué tal éstos:

Sueños idealizados de la juventud que, aparentemente muertos, nos han mantenido vivos; la madurez entendida como una nueva oportunidad real de encontrar un sentido profundo a la vida; la honestidad en las relaciones -incluida la relación con uno mismo- como la mejor política, como dicen; el eterno movimiento y cambio de la vida, el secreto de la realización personal como una combinación de experiencia-conciencia-actuación oportuna, sin olvidar un importante aderezo: el movimiento y la intemporalidad como una de las pocas cosas verdaderamente verdaderas...

¿Qué tal? Eso fue algo de lo que pude pescar en mi primera visita a Playa del Futuro, que me hizo sonreír genuinamente más de una vez, particularmente al recordar algo de la película La Fiesta de Babette, que tanta felicidad me dio un día en el Ateneo de Caracas, y de la novela de Joanne Harris "Coastliners", ésta con sal y mar de verdad verdad :-)

Como Playa del Futuro es una película que resuena de muchas maneras, invita a seguirla viendo para pescar más sorpresas. Espero hacerlo en algún momento pronto.

27.6.09

El viento que se irá

Hay vientos de vientos. Cuando pequeña me gustaba el viento de la playa, o de la montaña que acompañaba la ruta hacia la colonia de alemanes, el viento que formaba remolinos en un patio. Hoy amo el viento repentino que precede a la lluvia rápida y tajante de Caracas. He conocido varios vientos, acá en Venezuela y ocasionalmente, fuera de mi país. El viento viene de pronto y refresca, anuncia cosas, o se lleva cosas.

Esta película titulada en inglés "The Wind That Shakes the Barley" (literalmente El viento que agita la cebada y titulada en español El viento que acaricia el prado)...



The Wind that Shakes The Barley trailer
Cargado por ifcfilms. - Videos de arte y animación.


Es una película que muestra las hendiduras, los abismos y las rabiosas heridas que se abren como consecuencia de la intrusión y el acoso de la política y la guerra (hasta en sus novedosas, mediáticas, tecnológicas, encadenadas modalidades del Siglo XXI) en el espacio más íntimo y personal.

Retrata la transición a ese momento en que la política/guerra se incrusta en el alma, en el cuerpo, entre hermanos de una misma familia, de una misma tierra. Una historia que quienes hoy día padecemos la tragedia de la división estimulada y exacerbada desde el poder, sabemos reconocer, y no sin dolor.

Fue esta película la última que vi en la Sala de Arte y Ensayo Margot Benacerraf del Ateneo de Caracas en Enero del año pasado (2008). "La Margot" fue parte de mi vida desde por allá por los años 80 cuando, junto con la Universidad Central de Venezuela, el Ateneo formó parte de un binomio de formación humanística que plantó semillas que siempre me han acompañado y sé que seguirán.

Y mientras más viento tenga en contra, más tendré que cuidarlas dentro de mis bolsillos, para que no se me vayan.

Ese día del año pasado, de alguna manera supe que sería la última vez y así fue. La última vez que esa sala generosa y yo nos encontramos.

Hoy pasa por Venezuela un viento tóxico, desgarrante, por esta ciudad mía, nuestra, que borra nuestros contornos, se lleva nuestros nombres escritos a mano con la caligrafía mutante de la niñez, la juventud y la madurez. Es un viento empeñado en barrer los recuerdos, los espacios de solaz, de paz, los más íntimos, los más fructíferos y fértiles.

Un viento que asola, despoja, desaloja, corroe pertinaz nuestra certeza de pertenencia, para volverla, (para volvernos) simplemente una ilusión de pasado.

Un viento que ha pasado antes por otros valles, otras llanuras, otros escenarios, durante eso que se llama la historia. Un viento que tendrá que irse.

Y que se irá.

Gracias Ateneo de Caracas, por todo lo que recibí de ti.
Mil veces gracias.

11.6.09

Heroínas de la tradición


Más allá de lo que pueda opinarse, reflexionarse o analizarse sobre ellas, hay películas que pueden resultar una gimnasia interesante, al rozar las expectativas y condicionamientos que
portamos junto con el ticket de entrada, queriendo o no.
Me pasó con "Arranged", que forma parte del Festival de Cine
Judío de Caracas (del cual también he visto "Medusa" y "La Cámara Oscura"). Pueden ver la sinopsis aquí.

Yo sólo diré que me pregunté cuán sincero puede uno ser, cuán abierto se está realmente dispuesto a ser, cuánto más contemplativo y menos sentencioso o invasivo, frente a eso que se llama la "diversidad".
Directo al grano, diré que me preguntaría cuán flexible cómo mujer/espectadora puedo realmente ser para ver, sin juzgar, a dos mujeres jóvenes abrazar sin disculpas sus creencias religiosas y apegos familiares y tradicionales, sin caer (yo) en la tentación de usar verbos como "sucumbir", "someterse", "sacrificarse", etc.
Y me preguntaría cuán abierta está y podría llegar a estar mi mente para apreciar la belleza de los símbolos de -estas dos mujeres- sin juzgarlas, sin caer nuevamente (yo) en la tentación de tildarlas de conformes o aburridas.
Cuántas historias de heroínas que luchan y se liberan de yugos familiares, representados por padres estrictos y entornos castradores... Cuántas hemos visto. Cuántas historias cuyo desenlace heroico consiste en una "liberación" ganada con el precio de la separación dolorosa, incluso violenta, de las propias raíces. Historias que han apelado a la fibra de natural rebeldía de quien las ve... Pero que poco preparan para la serena aceptación de quien simple, serenamente, no transgrede. Porque su búsqueda no consiste en la disonancia. Se muestran y genuinamente parecen ser felices, en lo ancestral, ubicadas en el presente.
Así entonces, qué pasa cuándo la fuerza interior de nuestras heroínas, no exenta de rebeldía, no exenta de personalidad, decide conscientemente expresarse -precisamente- en la perpetuación, en el ritual, en una interesante mezcla de conservar el pasado e inevitablemente "mestizarlo" con rasgos de un siglo nuevo que apenas está comenzando.

12.4.09

Santas Películas







Mi ciclo de películas esta Semana Santa comenzó con La Noche del Cazador (The Night of the Hunter, 1955). Continuó el Viernes Santo con La Canción de Bernadette (The Song of Bernardette, 1943); el Sábado Santo con El Evangelio Prohibido (Mary, 2005) y terminó el Domingo de Resurrección con El Milagro de Henry Poole (Henry Poole is here, 2008) .Todas buenas películas, muy distintas obviamente, todas valiosas por diferentes razones, cada una merecería un comentario aparte.

Solo diría por ahora que con The Night of the Hunter (en mi opinión la mejor como obra cinematográfica de las cuatro que menciono) tiene una (entre varias) escena memorable sobre ciertos tatuajes de Amor y Odio, que coloco por acá, con este actor llamado Robert Mitchum, que no sé por qué me recuerda a Bill Murray. Otra escena que me quedó resonando, además del viaje de los niños por un río, en una especie de hermoso ritual visual y musical, es el dúo que hacen Robert Mitchum y Lilian Gish con la canción "Leaning"... La eterna lucha entre el "bien" y el "mal".

Con mi madre vi Bernardette, una historia sobre la felicidad y la profunda necesidad de creer y el compromiso también en que ello nos coloca. ¿Creer? ¿No creer? Para Bernardette este dilema no existía... ¿Para cuántos de nosotros sí?

Bien, ese tema me siguió el sábado con Mary: El Evangelio Perdido, una cinta más compleja, sobre la cual espero comentar en otro post pues es del tipo de obra cuya vocación es claramente hacer preguntas al espectador, no responderlas. El tema es la fe, de qué fuente proviene y qué papel tiene le asignamos en la vida, realmente cuánto y cómo pensamos en ella. Magnífica Juliette Binoche como siempre y ni hablar de Forrest Whittaker, que se entrega en un monólogo muy sentido retratado con una cámara que siempre duda, siempre se mueve y se balancea, y explora los rostros más cerca casi imposible.

Finalmente, una nota más ligera, no sin su peso dramático también, me llegó Henry Poole, un personaje también colocado por la vida en un momento donde la fe puede, o no puede ser, una tabla de salvación. Cercana por cierto me pareció esta peli, por un punto de vista muy latino de inclinarse a la fe, por la sencillez y espontaneidad de Esperanza, un personaje clave, por reconocerme en ciertas situaciones humorísticas que allí suceden y he visto pasar en la vida real.

Sin quererlo, sin realmente mucho pensarlo, me he topado pues con estas 4 generosas y recomendables películas, que les recomiendo mirar en algún momento... ¿Quizás la próxima Semana Santa?




1.3.09

Cine de los 70: Harold and Maude


Esta recomendación la saqué del libro "Cine de los 70", un regalo navideño del 2008 de mis padres. Harold and Maude (Hal Ashby, 1971).

Varias razones para verla: se volvió un clásico de las "parejas disparejas", además tiene mucho de película de "iniciación" (coming of age movies), interesante para jóvenes cinéfilos; es comedia negra, tiene a Ruth Gordon ("El bebé de Rosemary"), el soundtrack es de Cat Stevens... Aquí dejo parte de la letra en inglés del tema principal "If You Want To Sing Out, Sing Out" y si encuentran la peli por ahí, no se la pierdan.

"Well, if you want to sing out, sing out
And if you want to be free, be free
cause theres a million things to be
You know that there are
And if you want to live high, live high
And if you want to live low, live low
cause theres a million ways to go
You know that there are
You can do what you want
The opportunity is on
And if you can find a new way
You can do it today
You can make it all true..."



25.1.09

Cruces y posibilidades




Es posible que Gabrielle (Audrey Hepburn) y Chuck (Tom Hanks) se crucen en sus historias por un momento.

Obviamente separados por una distancia temporal The Nun's Story (Fred Zinnemann, 1959) y Cast Away (Robert Zemeckis, 2000), en su contexto, ambos personajes se detienen un momento, miran su horizonte, antes de continuar hacia una vida nueva. Los dos vienen de regreso de un intenso viaje interior, que lo abarcó todo, a través del cual se han despojado de una vida ahora pasada. Su identidad fue sometida a pruebas extraordinarias, propias de los límites. Han conocido el efecto depurador del silencio absoluto y de la mirada enclavada en el interior de uno mismo, por requisito o circunstancia.

Lo cierto es que los finales de ambas películas están hechos de un material vibrante: el de las posibilidades.

Claro que nada en común tiene el relato de Gabrielle con el de Chuck pero las imágenes de cierre de las películas que los alojan viajan en el sentido de un nuevo comienzo, derivado de una profunda revisión de la vida y la reafirmación de la pasión de vivir.
Es el instante en que abrazan esa pasión, honestos, victoriosos por haber recorrido un minucioso examen de su propia naturaleza. Los sostiene una fortaleza que fue ganada a fuerza de silencio, conflicto, riesgo.

Chuck y Gabrielle probablemente tienen ante sí una puerta y unos caminos abiertos que conducen a su vez a muchas puertas y caminos. Ha sido un renacimiento, con su posibilidad de volver a elegir, y esta vez van sin apegos, sin accesorios, sin equipaje, sin vestigios, sólo con su ser enfocado y liviano de dudas...

Hacia caminos abiertos de posibilidad.

18.1.09

Teatro Avila, 1939: El Gran Vals


Hoy ví esta película (The Great Waltz, 1938) con la cual fue inaugurada la espectacular sala del cine Avila en Caracas en 1939. Es un musical inspirado en Johann Strauss y ésta es una de las escenas que más destaca por su belleza: se refiere al momento en el cual el compositor y su acompañante la soprano Carla Donner crean el vals Cuentos de los Bosques de Viena. ¡Excelente! Disfrútenla...



Cines de Caracas aquí...
El Cine Avila fue durante muchos años el sitio de las premieres de los musicales de MGM. También fue el cine donde se estrenó Lo que el viento se llevó, en 1940. Estaba en el centro de Caracas, Av. Sur 4, entre las esquinas de Bolsa y Mercaderes, cerca del Metro Capitolio.