23.3.06

“Un corazón mexicano… No te hace uno de los nuestros”



¡Y cómo resultó de polémico el Oscar a Alto Impacto como mejor película! (Crash - Paul Haggis, 2004). Era mi favorita pero en reviews y podcasts he visto cómo dividió radicalmente a la gente en dos polos ("Brokeback Vs. Crash") que con los días se han vuelto prácticamente irreconciliables.

El título de mi entrada pertenece a un diálogo de la película Deuda de Sangre (Blood Work, Clint Eastwood, 2002) y lo cito porque me hizo pensar que Crash, con sus “acideces” raciales, a pesar de todo como que tiene algo de razón.

Comento este pequeño thriller Blood Work, de Eastwood, por razones muy personales (algo de su historia resuena en una relativamente reciente experiencia personal). No es tanto que sea descollante en su género o desbordante de suspenso, pero es lo suficientemente entretenida como para pasar un buen rato tras la pista de un psicópata que le deja mensajitos en cada escena del crimen a su archirrival veterano del FBI.

Tiene un buen ensamble donde participa el propio Clint Eastwood (aunque no me gustó su actuación aquí), Jeff Daniels, Angelica Huston y dos actores latinos, Wanda De Jesús y Paúl Rodríguez. Interesante el material extra del DVD titulado “Conversación en Español” con una entrevista donde De Jesús y Rodríguez hablan de las tendencias de las actuaciones latinas en el Hollywood de hoy.

(Un thriller con el mismo tema del transplante de corazón, pero mucho mejor que Blood Work, es 21 Gramos y está más abajo en mi lista de “deprimentes imperdibles”).

4.3.06

Oscar... Tonto y querido ritual


Vale la pena definitivamente ver Alto Impacto (Crash - Paul Haggis, 2004). El tema de la xenofobia y la tensa convivencia de razas y nacionalidades, en una película urbana, de relaciones humanas fragmentadas y distantes, violencia, necesidad de contacto, arbitrariedad de la vida y de la muerte y -esta es la mejor parte y mi razón para ver Crash- las vueltas que da la vida (nunca digas de esta agua no beberé).

Es un drama, pero tiene su escena del crimen y su milagro de Navidad (¡nieve en Los Angeles!). De algún modo recuerda a Haz lo Correcto (Do the right thing - Spike Lee, 1989) (frase que incluso se deja colar a través de uno de los personajes). Una magnífica película, básicamente de guión y montaje, con microhistorias que conforman un ensamble de actores y personajes, negros, blancos, latinos, asiáticos, que coliden, se impactan, se afectan.

También me gustó John & June, Pasión y Locura (Walk the Line - James Mangold, 2005), una historia de amor basada sobre la vida del cantante Johnny Cash. Muy merecida la nominación de Mejor Actor de Joaquin Phoenix y una grata sorpresa, Reese Witherspoon desenvuelta y convincente como intérprete musical. Según entiendo, ambos actores realmente cantan y tocan los instrumentos en la película: guitarra y arpa cítara. Realmente disfruté esta película que se remonta a la música de los 50 y 60, a lo Elvis. Muestras musicales aquí.

El Secreto de la Montaña (Brokeback Mountain - Ang Lee, 2005), mantuvo todo mi interés el primer tercio de la película: la naturaleza imponente que determina el aislamiento, la soledad, la parquedad (bien retratado por el actor Heath Ledger) es de algún modo la lógica que permite a estos dos vaqueros iniciar una relación que durará 20 años. Según se plantea, una historia de amor verdadero, pero prohibido, negado. La fotografía y las actuaciones son claves en esta primera parte y la música está bien dosificada. Más allá de ese primer tramo, no logró mantener mi atención, salvo por escenas puntuales, donde destaca una interesante interpretación de Alma, la esposa de uno de los vaqueros. Al final ya estaba francamente distraída en otros pensamientos.
Sin embargo, dicen que se llevará el gran Oscar. Veremos.

27.2.06

Dark Movies: Deprimentes imperdibles

La Caída (De Untergang, 2004) es una película deprimente.
Sin embargo, no me arrepiento de haberla visto pues es una recreación de los hechos y la atmósfera de los últimos días en el búnker de Hitler, su suicidio y el de sus incondicionales. Suficiente estímulo informativo para ver un testimonio fundamental que nadie, nadie se debería perder.

Actuación impecable de Bruno Ganz. Su caracterización es completa, desmonta la imagen del invencible y presenta un hombre vencido, amargado, paranoico, tembloroso, que alucina, sorberbio pero patético, que inspira asombro por su absoluto desvarío, inspira repudio por el desprecio abierto con el cual se expresaba de su propio pueblo, e inspira desconcierto pues algunos sectores de la humanidad, a estas alturas, a veces parecieran ignorar la lección.

De verdad la recomiendo. No es entretenimiento. Me dejó con dolor de cabeza, pero reafirmada en mi convicción de que el cine es un medio poderoso y disponible para exorcizar demonios.

Hay películas que son horribles. Nunca las recomiendas cuando te preguntan, porque no son divertidas y quién es uno para arruinarle la velada a otro con una peli que, por muy buena que sea, es mucho más que triste o aterradora. Pero la verdad es: hay excelentes películas, que son absolutamente deprimentes. Una vez de visita por el Museo de Madame Tussaud, en Londres, vi a un Hitler de cera custodiando la entrada de la cámara dedicada a la maldad, la tortura, la muerte y el horror. Igualito que Dr. Jekyll y Mr. Hyde, el cine es tanto luz como oscuridad.

Bien, esta es mi lista de películas deprimentes. Es una lista para ir al lado oscuro, tenebroso, de la vida, que lamentablemente existe y a veces toca visitar. Esa mazmorra donde mantenemos presos los temores y recuerdos más dolorosos: The Life of David Gale, House of Sand and Fog, La Flaqueza del Bolchevique, Elephant, The Hours, Open Water, We don’t live here anymore, La habitación del hijo, Ordinary People, Dancer in the Dark, 21 gramos, En el Nombre de Dios, Monster, Kadosh, L' Emploi du Temps, Mystic River, The Woodman, The Shining, El Regreso, Dolores Clairbone, El Silencio de los Inocentes, Amores perros, The Passion of the Christ. Safe.

19.2.06

Munich + Promesas








Mientras veía Munich (Steven Spielberg, 2005), un drama/thriller sobre la Masacre terrorista de las Olimpíadas de 1972, en Alemania, recordé el documental Promesas (Promises, Carlos Bolado, B.Z. Goldberg, 2001), una de las experiencias cinematográficas que más me conmovieron en los últimos dos o tres años.

Aunque completamente distintas, las une el tema del conflicto árabe-israelí y la manera como gritan al espectador cuán devastador es para el alma humana el odio aprendido que separa a los pueblos.

Véanlas en combo, Munich y Promises, y si como yo no están familiarizados con los ángulos históricos, religiosos, culturales y etc. del conflicto árabe-israelí, al menos después de ver este par de buenas películas, contarán con una buena idea de lo que pasa a nivel humano, en la piel de quienes los viven día a día. En Promises, lo harán a través de un grupo de niños/jóvenes judíos y palestinos que entran en contacto gracias a un experimento cinematográfico que diría resultó exitoso.

Munich me pareció una obra bien tejida, narrada con la calma suficiente y un pulso de veterano: aunque no me conecté emocionalmente al mismo nivel que lo hice con Promises, pienso que Munich tiene una narración absorbente y plantea reflexiones sobre las emociones viscerales que genera la guerra de este siglo: el terrorismo.

El personaje Golda Meir, breve, contundente, preciso, llamó especialmente mi atención. Con respecto a la recreación de los hechos, me pareció una decisión interesante que fragmentaran el relato crudo de la masacre (ésta no se presenta de una sola vez al principio, por ejemplo, sino que se esparce y reitera a lo largo de la película), porque de esa manera sirve como recordatorio de la motivación honda (sed de venganza, ¿sed de justicia?) que mueve a estos cinco elegidos para la operación Cólera de Dios.

Vayan a verla y conviene leer un poco sobre los hechos reales antes, para captarla mejor. Y después, vean Promises, que les va a gustar.

5.2.06

Italian for beginners: Entrándole al Dogma 95


La ví en tres partes, digamos que un fin de semana algo complicado me impidió sentarme a verla de una sola vez: pero en cada sesión, sin darme cuenta me iba dejando atrapar por el encanto discreto de esta película danesa. Y en cada sesión me sonreía sin darme cuenta.

Italiano para Principiantes (Italiensk For Begyndere, 2000 - Lone Scherfig) es una comedia romántica, diferente en su género pero igual en su intención de entretener, diferente porque fue creada con el estilo del Dogma 95, igual porque incluye un final feliz, casi perfecto, que de alguna manera nos inspira y protege temporalmente de la tristeza. Sus protagonistas no son glamorosos o millonarios que viajan a París o a Nueva York a jurar amor eterno: son seres normales y corrientes, tímidos, torpes, rutinarios, malgeniosos, solitarios, todos en búsqueda de un romance.

Las películas filmadas de acuerdo al Dogma 95 “deben ser filmadas en escenarios naturales evitando las escenografías armadas en los estudios, con cámara en mano o al hombro, grabada con sonido directo y sin musicalizaciones especiales.” He visto dos películas de uno de los fundadores del Dogma, Lars Von Trier, Dogville y Dancer in the Dark, las cuales en su momento me produjeron gran impacto y curiosidad. Pero la primera “certificada” que veo es Italian for Beginners, y puedo decir que mi curiosidad aumenta.

Definitivamente, la recomiendo a quienes busquen algo ameno y diferente: es una película donde “no pasa nada” pero refleja la vida, y es grato acompañar a estos 9 personajes transitar por su soledad cotidiana en una urbe de Europa y su búsqueda de contacto humano, amor y emoción, con románticas escenas en Italia incluidas. Inevitablemente conmovedora.

1.2.06

Cine gratis: In Her Shoes














Qué maravilla eso de entrar al cine pagando con puntos en lugar de cash. Esta vez lo hice con En sus zapatos (In her shoes, 2005 – Curtis Hanson) y resulta que me interesó más de lo que esperaba. Creía que iba a ver una comedia, que probablemente sería buena (¿si no qué hacía ahí Toni Colette?) y que igual me iba a gustar porque no niego que disfruto los “chick-flicks” ("películas para mujeres").

In her shoes tiene elementos característicos: dos hermanas, una bella, otra fea, una frívola, otra responsable, junto a una abuela sabia que se encargará de darles una que otra lección. Ahora bien, lo divertido es que estos clichés iniciales son sólo una forma de invitar, A QUIEN PUEDA INTERESAR, a transitar un rato por los pliegues de una no muy fácil historia familiar. Y para mayor colorido, se consigue uno con elementos adicionales que también aportan su encanto, como un amable restaurancito jamaiquino y, especialmente, unos señores de la tercera edad que son retratados con mucha sensibilidad y sentido del humor.

El rompecabezas de la familia se va completando, eventualmente se revelan secretos que explican los roles y actitudes de estas dos hermanas, y resulta grato explorarlos. In her shoes es básicamente un drama, pero eso no lo quita sus carcajadas. Es una película reposada, cada personaje tiene su momento y deberá o querrá calzarse los zapatos de otro, temporalmente, para madurar y evolucionar. Habla de transformación personal y liberación de telarañas y cargas así como de roles autoimpuestos desde la infancia.

De alguna manera al final de las dos horas y pico que dura, uno siente que efectivamente se quita un peso de encima, como es evidente que le sucede a sus personajes. Excelente Toni Colette (como siempre) Cameron Díaz trabaja bien a su personaje y qué decir de Shirley McLaine, una veterana que sabe muy bien cómo administrar serenamente a esta abuela a quien la vida le regala una segunda y crucial oportunidad.

(Un momento especial de la película tiene que ver con el poema de Elizabeth Bishop "One Art" y en este link pueden escucharlo.)

29.1.06

Sunny Movies: Millones y El Jardín de la Alegría




De mi colección de películas soleadas (“feel-good movies”), les recomiendo dos, inglesas: Millones (Millions, 2004 - Danny Boyle), la primera que vi este año en el cine, y El Jardín de la Alegría (Saving Grace, 2000 - Nigel Cole) que acabo de ver en DVD.

Millions tiene que ver con la suerte inesperada, el dinero y lo que haríamos con él, y nos muestra una generosidad muy rara, en estado puro. Saving Grace nos habla de la mala suerte inesperada y los retos impensables que la vida nos tiene guardados. Si disfrutan de películas muy sencillas, de bajo impacto, armadas suavemente para deleitar el espíritu con colores, magia y actuaciones de básico calor humano, estas dos son una buena elección.

En Millones mi favorito es este niño que encuentra una bolsa llena de libras esterlinas pocos días antes de la llegada del Euro y debe decidir qué hacer con todo ese dinero. Disfruté especialmente su mundo real-mágico-maravilloso donde dialoga con los santos que tanto admira. En El Jardín de la Alegría, me gustó Mathew, el personaje del escocés Craig Ferguson, y su relación muy peculiar con la viuda protagonista. Sus escenas en la playa cuando ella prueba por primera vez la marihuana que pronto comenzará a cultivar en su jardín con tal de no perder su casa y la escena en el laboratorio-invernadero cuando ambos prueban la instalación eléctrica son pequeñas cuentas de colores para nuestro inventario de momentos felices. Por no hablar de cuando la viuda intenta captar algunos “clientes” en las calles de Londres.

Si les gustan pequeñas películas para sonreír, ahí les dejo estas dos.

14.1.06

Nuestras catástrofes



El colapso de un viaducto monumental, la erupción de todos los ríos del Ávila arrasando la costa del Litoral, Caracas con sus secuestros express o su día maldito de saqueos y muerte. El 27 de Febrero de 1989.

Material no nos falta para estremecer las butacas de los grandes multiplex. Además de un fuerte cine independiente, debería haber un Venewood que lanzara varias docenas de títulos al año y así se superproducirían no una, sino muchas películas basadas en hechos reales, visto que los noticieros venezolanos a veces parecen sci-fi, horror, aventura o comedia o todo a la vez.

Me fui a ver El Caracazo (Román Chalbaud, 2005). Todo porque sigo ilusamente tras la pista de una explicación sobre lo que está pasando en este país. (Mentira. También fui por puro vicio del cine. Porque vi Secuestro Express, porque vi Oriana, porque vi Una Casa con Vista al Mar, porque ví etc. etc. etc. porque voy a ver El Don y porque el cine nacional es tan, pero taaaaaan esporádico… )

Como ya conocía el punto de vista político de Chalbaud, el nivel de sorpresa fue cero. Cartas sobre la mesa: no sorprende su versión del 27-F de 1989, ni la terminología del elenco (“No es un saqueo, es una confiscación popular” según el personaje de Fernando Carrillo...). Total, es su película, y él puede abrirla con el nombre de Hugo Chávez y si quiere, cerrarla con el discurso de un personaje-testaferro que, como ya terminamos de verificar al final, no es cualquier oficial del Ejército… ES Hugo Chávez.

Lo que no entiendo es, si yo viví el 27-F, ¿por qué esta película no me conmovió?

Quizás, porque aunque es obvio el esfuerzo de producción y coordinación, me molestó su sermoneo constante y sus diálogos por momentos tan artificiales. En el cine del centro donde la ví, la gente reaccionó más a los interludios de comedia (como el del policía el frente al abasto, “Ya va, señores. ya va, el saqueo es en orden”), que a la historia personal y –supuestamente- densa e interesante de los personajes. Increíble, pero funcionó mejor como comedia. Al punto que aún en escenas dramáticas la gente continuaba riendo.

Pero la peli, Chavez-friendly y todo, tiene sus momentos. La historia en el refugio de indigentes tuvo su encanto. Y una imagen en El Caracazo que me quedó resonando… La actriz Francis Rueda, perdido el juicio por sus nietos quemados en el rancho, resalta con su personaje de mujer indigente y feroz, que deambula por una Caracas en ruinas. Una figura sucia, apestosa, absurda, que grita su dolor abriéndose el pecho y mirando directo a los ojos de un oficial del Ejército, reclamándole. (El mismo oficial diseñado por los creadores para que se nos parezca a alguien… el buen soldado con lado humano… que prometió nunca más reprimir militarmente al pueblo…). Esa comunicación no verbal entre Indigente y Militar, esos microsegundos de silenciosa parsimonia entre ambos, llamaron mi atención.

La verdad es que Caracas y el horror del 27-F son una gran oportunidad cinematográfica. ¿Cuántas historias nos podría contar la voz de un desaparecido? ¿Qué vio ese día el Ávila, ese testigo vegetal que todo lo ha visto? El cine ofrece tantas posibilidades.

Una doctora dice en El Caracazo que su hospital se parece al hospital de Lo que el viento se llevó… Decirlo es una cosa y transmitirlo con todos los sentidos que da el cine, otra. Que uno SIENTA que Caracas escarnecida por gritos y cadáveres en 1989 ES la Atlanta escarnecida por gritos y cadáveres de la guerra en Gone with the wind… era una buena idea. Pero creo que ese viaje en el tiempo alucinatorio del cine no se dio.

Yo sí, confieso que una mañana cualquiera, harta y medio dormida, he soñado con eliminar de una vez por todas las nefastas busetas de Caracas… Pero a punta de transporte inteligente, digno y moderno, no de candela y cabilla, y la verdad si alguna vez me dan un papel en una película, que no sea de “héroe popular” de El Caracazo porque no quisiera aburrir a la audiencia con tantos clichés de odio contra conductores y “poderosos”.

Por cierto, el público es cruel. Una chica (tendría ella unos 10 años cuando el 27-F), al salir de El Caracazo le dijo decepcionada a un amigo:
“¿Sabes qué? Yo me la imaginaba más fea”.

18.12.05

Noche de paz… En Guerra




LA MEJOR ESCENA DE LAS CASI 4 HORAS de Gods and Generals (Ronald F. Maxwell, 2003) es muy sencilla: dos soldados enemigos cruzan el río que los separa, intercambian un cigarrillo y una bebida y durante largos segundos se miran a los ojos.
Es Navidad. Se escucha “Silent Night”.

De esa escena no tengo foto de Google, IMDB o site oficial. Pero sigue siendo, para mí, la más llena de significado.

Gods and Generals es una portentosa y minuciosa recreación cinematográfica de las primeras batallas de la Guerra de Secesión estadounidense. Es extensa e intensa, no da tregua al espectador, presenta las batallas con un realismo al mismo tiempo agotador, fascinante, arrebatador visualmente. Literalmente, la imagen de la guerra. Forma parte de una trilogía que espero ver completa algún día. Del soundtrack les recomiendo “Going Home” de Mary Fahl que se puede escuchar en .mp3 y .ram en la Web.

En aquellos tiempos de guerra fue cuando Teresa Carreño se fue de Venezuela rumbo a Filadelfia, por allá por 1862. Teresita, quien desde los 8 años se volvió una megaestrella y conquistó a los "yanquis" con su talento de niña prodigio.

Sobre esta época se puede ver también Regreso a Cold Mountain (Anthony Minghella, 2003). (Buena cinematografía y romance, es la historia de Ada Monroe (Nicole Kidman) quien espera tortuosamente a su Inman (Jude Law), un soldado confederado señalado por una trágica premonición).
Con el trasfondo de la guerra civil tampoco puede faltar Lo que el viento se llevó (Gone with the Wind – Victor Fleming, 1939). (La historia de Scarlett O'Hara, protagonista de la novela de Margaret Mitchell filmada en Technicolor y transformada por Hollywood en entretenimiento puro en medio de uno de los capítulos más trágicos de la historia). Por cierto que Lo que el viento se llevó se estrenó en Caracas en el Cine Ávila el 12 de Septiembre de 1940.
Si realmente el tema los engancha, está el hito del cine mudo El Nacimiento de una Nación (The Birth of a Nation - Griffith, 1915) que, entre otras cosas, presenta heroicamente el terrorismo del Ku-Klux Klan y una famosa escena del asesinato de Lincoln.

Películas amadas, odiadas y controversiales, nunca ignoradas. Entre las tantas que se pueden ver sobre la Guerra de Secesión.

Me gusta pensar que Teresa Carreño fue un bálsamo de espiritualidad en aquellos tiempos de aquella oscura guerra entre hermanos.
Nuestra megaestrella venezolana, Teresita, quien brilló en el Norte del Norte y tocó para Abraham Lincoln en la Casa Blanca.

24.11.05

Gracias: Pieces of April



CUANDO LA ALQUILÉ HACE COMO UN MES, quedé con la impresión de haberme topado con un pequeño tesoro.

Los segundos y minutos después de una película valen más que mil palabras. La expresión en tu cara, el efecto en tu ánimo o las imágenes atraídas a tu mente, son los indicadores espontáneos que mejor hablan de una película. Pieces of April me hizo sentir bien y ojalá les guste tanto como a mí.

Es una película sobre el Día de Acción de Gracias y un buen ejemplo de cómo se puede narrar una historia de forma sencilla, económica, a partir de algo aparentemente simple: hornear un pavo (que es como decir el pernil de fin de año en Venezuela) cuando repentinamente se te daña el horno...

Filmada con cámara digital y abierta a la improvisación, la película se pasea por el reencuentro entre madre e hija, el significado de preparar una comida, el perdón, la solidaridad y la ayuda inesperada. Pero lo más importante: la valoración del momento presente y la confección de los recuerdos que nos acompañarán en el futuro.

Su creador/director dice: “La vida es frágil… La vida está pasando en este momento.” Quizás por ser esta película un tributo a su madre y estar inspirada en sentimientos reales pudo marcar una gran diferencia.

GRACIAS -dondequiera que estén- a Peter Hedges, Director; a las actrices Katie Holmes y Patricia Clarkson y a las canciones de Stephin Merritt. A todos por entregar un obsequio directo desde el corazón.

20.11.05

El miedo llegó por avión



No sé que haría yo si en medio de un vuelo trasatlántico veo que una mujer con un ataque de nervios altera el orden público asegurando que su hija se le ha perdido dentro del avión. Realmente no lo sé. Pero como no estaba en un avión sino en la butaca del cine, me pareció muy llamativa la reacción de ese “pueblo chiquito” (infierno grande) representado en los pasajeros de Plan de Vuelo (Flightplan, 2005).

Vi una “sociedad en pequeño” agudamente recelosa, escéptica, distante, incluso cruel (“ni que se le hubiera perdido la Palm Pilot”), ante una situación que (en un pasado más inocente) hubiera despertado algún gesto de mínimo acercamiento humano.

Plan de Vuelo es una película de terror-en-el-avión a la cual se agregan elementos de película de duelo, pues la protagonista viene de sufrir una trágica pérdida familiar. Su dolor y confusión fijan el clima inicial y están muy bien descritos en el rostro absolutamente devastado de Jodie Foster y en un nebuloso juego de imágenes nocturnas entre fantasía y realidad, que transcurren misteriosamente entre una estación de tren, calles y edificios solitarios, una morgue y un aeropuerto.

Pero, si miras con cuidado, a lo mejor lo más elocuente y sonoro de esta película es el silencio de los pasajeros…

13.11.05

La Mujer Infiel


Ayer pasaron por Eurochannel La Mujer Infiel (La Femme infidèle, 1969) y la ví pues es el antecedente de Infidelidad (Unfaithful, 2002), en la cual hay algo que no he podido olvidar: Diane Lane regresando en tren a casa después de serle infiel a su marido en la ciudad. Jamás olvidaré esa secuencia diseñada para mostrar la completa confusión de esta mujer, a punto de explotar por la confusión y la culpa, y un momento interpretativo estelar logrado por esta actriz, riendo y llorando mientras corre el flashback de lo que pasó en el apartamento del amante. Realmente el director Adrian Lyne logró conmigo que no corriera a juzgar automáticamente al personaje de Diane. Como recuerdo también que no me gustó tanto el final edulcorado, acentuado por Richard Gere.

Ahora que vi La Mujer Infiel, les recomiendo ver las dos para que comparen. Se llevan más de 30 años. A mi me pareció bastante mejor la original, del director francés Claude Chabrol, y en este caso quien llamó mi atención fue el marido, su personaje Charles absolutamente 100% en control todo el tiempo mientras uno sabe que está viviendo un infierno por dentro. Elegancia y silencio bien administrado. Toda la escena pre y post crimen resulta bien tensa, así como la tortuosa eliminación del cadáver.

Por supuesto, ninguna de las dos películas es precisamente para levantar el ánimo… El tema es oscuro, perturbador y desagradable. Y en ambas está intacta la pregunta:
“¿Por qué?”

3.11.05

Nueva Orleans y La Llave Maestra


Me gustó esta película de suspenso, ambientada en Nueva Orleans y sus pantanosos alrededores. La Llave Maestra (The Skeleton Key, 2005) abre todas las puertas de una plantación del viejo y profundo sur de Estados Unidos, zona que presta su atmósfera misteriosa y su pasado de amos y esclavos a un relato de superstición y magia hoodoo.

Muy buena actuación de Kate Hudson, quien me pareció precisa y sobria en un personaje comprometido e idealista de una enfermera que en parte por vocación, en parte por motivos personales, se dedica a cuidar a personas mayores. (Para otra cara de Hudson, vean sus comedias “Educando a Helen” o “Casi Famosos”).

La peli es eficaz, con el toque hollywoodense de rigor, vale la pena. El guión es de Ehren Kruger (El Aro). Vivir, envejecer, morir, dejar este mundo… ¿Sin más huella que una caja con objetos personales con tu nombre? ¿Qué secretos esconde esta mansión Felicite Plantation construida en 1847, entre Baton Rouge y New Orleans, en la ribera del Río Mississippi?

Y a propósito de películas filmadas en New Orleans, Amazon e IMDB me ayudaron a recordar: The Client (1994), Dead Man Walking (1995), Los Cuatro Fantásticos (2005), La Mansión Embrujada (2003), Entrevista con el Vampiro (1994), Tribunal en Fuga (2003), Un Tranvía llamado Deseo (1951), El Informe Pelícano (1993), etc.

“Como los robles centenarios que bordean nuestras calles, Nueva Orleans se dobla, pero no se rompe.”
Neworleansonline informa sobre la ciudad post-huracán: “Los daños que nos dejó Katrina se están reparando más rápido de lo esperado. Todos los días abre un restaurante, y los negocios y los museos reciben a sus patrocinadores. La ciudad está optimista: Vamos a reconstruir Nueva Orleáns como una ciudad más fuerte y mejor.”

1.11.05

Planta 4a


En la comedia, uno se ríe de la idea de la muerte (el jueves veía el trailer de Elizabethtown, un solemne entierro y la urna comienza a descender al hoyo cuando de repente aquella urna se sacude y se desploma literalmente como piedra en pozo…¿Y en The Opposite of Sex, cuando Dedee Truitt empieza arrojando un simple puñado de tierra a la urna y termina arrojándole todo lo que tiene a su alcance?)

Pero hay temas naturalmente incrustados en el Drama.

Miguel Ángel, Izan, Dani y Jorge tienen la enfermedad más temible y al mismo tiempo son los héroes de la primera película intencionalmente divertida que conozco sobre el cáncer. (¿Cómo pueden esas dos palabras estar en una misma frase?)

Planta 4a. Terreno sensible. Comedia invasiva de los predios más profundos del dolor.

Adolescentes con cáncer toman el sol en la terraza y espían a una modelo por la ventana.
Adolescentes con osteosarcoma juegan baloncesto para el equipo “Los Pelones”.
Adolescentes con varias biopsias a cuestas hacen escapadas nocturnas en silla de ruedas por los pasillos del hospital. Ordenan pizza a la estación de enfermeras o ensayan rap con el conserje cubano en el sótano del edificio.
Adolescente paciente de oncología se escapa al ala siquiátrica y se enamora de una chica anoréxica.
Pandilla veterana de la quimio se toma una instantánea de Rayos X.


Cine para estirar los músculos de la mente.

Yo no sé si estará bien o mal. Sólo sé que después de esta película, los miro distinto.

Véanla: Aunque no lo crean, se reirán, aunque no quieran. También se llama Una razón para vivir.

28.10.05

Vuelo Nocturno


Me asustaste Jackson Rippner. No me había fijado lo solitarios que pueden ser los pasillos de cemento del multiplex y qué oscuras y frías esas escaleras grises que van de la sala más alta hasta el estacionamiento. A ti y no a la historia se debe que Vuelo Nocturno (Red Eye, 2005) acumule y mantenga suspenso y sea eficiente en asustar e incluso en hacer reír para que uno se relaje un poco. De haber sabido, me quedo 2 minutos más en mi butaca y dejo que otros salgan primero.

No es que Red Eye sea muy original o diferente (y es mejor en aire que en tierra) pero no da tregua con lo del secuestro en pleno vuelo y las persecuciones después y como te digo tu actuación es lo que más importa y eso de tener que bajar después varios pisos como en una escalera de caracol yo sola seguida por una figura siniestra detrás, a quien yo veía de reojo, porque juro que me seguía por aquel laberinto de paredes rojas… No gracias.

Dirige Wes Craven, creador de Freddy Krueger, Scream y Music of the Heart Con Meryl Streep y Gloria Stefan.

23.10.05

Reinas



Tiene un buen material: 20 parejas gays casándose el mismo día frente a los medios de comunicación. La primera boda legal de homosexuales en la historia de España. El resultado es una comedia light, donde uno ríe y no termina recibiendo un sermón sobre derechos humanos. Reinas es entertainment, es divertida, un elenco de divas y enredos tipo Matrimonio a la Italiana (Mambo Italiano, 2003) y A mi madre le gustan las mujeres (My mother likes women, 2002)

Lo cual no le quita reflexión e impacto.
A veces afloja, pero no es tonta. En Reinas las parejas gays no son ideales ni víctimas de la sociedad a las que sólo les falta casarse para alcanzar la perfección. Uno se da cuenta de que llevan plomo en el ala. Son parejas, como todas. Al igual que con los heterosexuales, también para ellos el matrimonio será una lotería. (Suena obvio pero ¿ya lo es para el público?)

(Reina Nuria: “Al final todos buscamos lo mismo, recordarnos que estamos vivos y no nos queremos morir.”)

El elenco de madres es de lo mejor, particularmente fue lo que más disfruté. Incluye a Carmen Maura y a la argentina Betiana Blum como una especie de "Monster-in-law”. Aunque les cuesta ser “modernas”, sus hijos se van a casar y allí están ellas al pie del cañón acompañándolos. (Reina Ofelia: “¿No es el papel fundamental de una madre alimentar a sus hijos?")

Tomando en cuenta que en el siglo XXI todavía se discrimina a las minorías sexuales, ya es bastante que el público vea a gays y lesbianas en pantalla sin espantarse en el intento…

19.10.05

Habana Blues… Noviembre



“¡One, two, three... “Azuca”!

No te deja indiferente.
Muy agridulce como toda película con el trasfondo de la separación forzosa y artificial impuesta por un régimen político como el cubano. Generosa, humana, revela la alegría que, junto con el dolor, puede haber en el adiós. Respetar el “Me voy” y el “Me quedo”, aunque se parta el alma. Cuando despedirse significa respeto.

Cabe tanto color, tanta música (y nada típica por cierto y qué buena música), tanta alegría en Habana Blues. Es sobre una banda enfrentada al dilema inmediato de quedarse en Cuba o irse a buscar suerte en España. Por la reacción del público, me resultó obvio que toca fibras y duele entre los venezolanos. Se ríe y se llora, y se VE nítidamente ese espejo llamado Cuba.

(“Vete y olvídate de mi”… le dice la vieja a su nieto músico. “Házte famoso y olvídate de mi”. Es casi una orden, un ruego, un legado de renuncia para que otro recupere algo de libertad personal.)

Y luego está “Noviembre”, sobre un actor que crea una compañía de teatro callejero dedicada exclusivamente a provocar a la ciudad, sin cobrar ni un céntimo y sin regirse por escuelas de actuación. Sólo por amor al arte puro y"sin interferencias comerciales". La utopía. La ingenuidad, digo yo, en una y otra película.

No se las pierdan: Habana Blues de Benito Zambrano y Noviembre de Achero Mañas. Muy buenas. Festival de Cine Español. Caracas.

10.10.05

De visita por los recuerdos



Un encuentro en un supermercado con una amiga de la infancia, mi hermana me habla de “Amigas para Siempre” (Now and Then, 1995) y yo me tropiezo con el DVD de Oriana (Fina Torres, 1985). Como ven, onda evocativa. Al 100%.

Cada quien lleva el pasado a su manera, pero tengo la impresión de que la mayoría vivimos bajo la ilusión de dejar cosas “atrás”. Fragmentamos y avanzamos. Y quizás hay algo más fluido o continuo en la vida. La verdad es que uno no escoge mirar atrás, pero súbitamente… Miras.

El cine está lleno de regresos.

Revisitar Oriana fue una experiencia mágica en muchos sentidos. Degustar la gracia serena de Doris Wells, penetrar la luz y las sombras de la vieja hacienda tan cerca del mar, perseguir los ecos de una casa con historia y participar en el juego de los tiempos, todo eso con mis ojos de hoy, me llenó de resonancias. Oriana, venezolana, ganadora en Cannes cumplió 20 años. (Gracias Fina Torres por adaptar “Oriane, tia Oriane” de Marvel Moreno…)

Demi Moore en “Now and Then”: “Puedes correr todo lo que quieras tratando de olvidar tus desencantos, pero sólo cuando abrazas tu pasado empiezas realmente a mover tu vida hacia adelante…”
Algo así diría Andrew, de Tiempo de Volver (Garden State, 2004), una peli especial que disfrutamos este año en el festival de cine independiente de EE.UU. Andrew regresa para el funeral de su madre, después de 10 años de ausencia total. También recordamos la comedia romántica Sweet Home Alabama (2002) y Divinos Secretos (Divine Secrets of the Ya-Ya Sisterhood, 2002), con Sandra Bullock, con Sidda desempolvando sus demonios apenas pone un pie de nuevo en Louisiana.

En “Now and Then” aparecen dos interesantes actrices, para ese momento adolescentes, Christina Ricci y Thora Birch. Son un discreto tesoro en la parte luminosa y cálida de la película: el verano de 1970, cuando cuatro amigas descubren las incertidumbres que realmente tejen la vida y como antídoto se comprometen a mantener la certeza de su amistad.

Y hablando de regresos… ¿Me olvidaba de Cinema Paradiso? Imperdonable.

4.10.05

Lunes popular: Los Rompebodas y Casomai


Un wedding crasher es un “arrocero” o un “perrito de toda boda” y Los Rompebodas (Wedding Crashers, 2005) me pareció una muy agradable comedia romántica sobre el cortejo, la amistad y la vida como una eterna fiesta, según un par de solteros empedernidos. No se imaginan cómo refrescó mi tarde calurosa (nada como una función semivacía por la tarde antes de que llegue el gentío).
Un Casamiento Inolvidable (Casomai, 2002, If by Chance) es otra cosa. Una comedia que pone los Rayos-X a la relación de Stefania y Tomasso, desde que se conocen, se enamoran, se comprometen, se casan y tienen un hijo. Les pasa lo que ya sabemos por las telenovelas: de la pasión al aburrimiento (“¿Y cómo se llamaba la última película que vimos con Tom Cruise?”) La peli realimenta ideas y valores tradicionales (“el amor no muere y es suficiente”). Y se disfruta mucho pues se maneja súper ágilmente entre humor, agudeza, cruda realidad y cierta esperanza.
Por cierto: título en español certero. La ceremonia es muy poco convencional.
¿Es el matrimonio como el arte de patinar sobre hielo?
Se las recomiendo. Belissima.

2.10.05

Retro-Time: Brazil


Próximamente llegarán Los Hermanos Grimm (2005), del director Terry Gilliam, quien también dirigió Brazil (1985). En efectos especiales, humor y temas, mi impresión es que Brazil no ha perdido nada de vigencia. Se nota que fue una película adelantada para su momento. La protagonizan Johnathan Pryce (Perón en “Evita”) y Robert De Niro. Es ciencia-ficción, con el tono futurista de Minority Report, Blade Runner, Naranja Mecánica, etc. Diseño y producción espectaculares y temas vivitos y coleando: Terrorismo, burocracia, consumismo, cirugía plástica, romance y fantasía como escape del poder abusivo, etc. Papeles y más papeles: El papeleo mata, literalmente. Si se la tropiezan, vale la pena. Divide al público: muchos la veneran, otros la consideran aburrida.
La tenía presente por “Cine de los 80”, un apreciado regalo de mis padres. Y el fin de semana pasado, aproveché pues la dieron por Cinecanal.